Honduras
En todo el departamento de El ParaÃso el movimiento telúrico de la madrugada del jueves fue vivido con pavor y angustia, pero no hubo daños que lamentar de acuerdo con las primeras evaluaciones de las autoridades y los testimonios de los propios pobladores de los 19 municipios.
En la ciudad de El ParaÃso el remezón se sintió con mucha intensidad a lo largo de siete o diez segundos a partir de 2.25 AM, de acuerdo con cientos de testimonios que colmaron los programas matutinos de rancheras y noticias de las estaciones de radio y televisión local.
En algunos barrios como El JazmÃn y El Rosario, las personas se levantaron en ropa de dormir y se lanzaron a las calles como una forma instintiva de escapar la calamidad inminente y además para compartir la experiencia y darse valor con los vecinos. De inmediato se escucharon explicaciones del tipo de un castigo divino por la desviación moral de los hondureños.
Sin embargo, solo media hora después el pánico inicial fue sustituido de forma violenta por las explosiones de los petardos que anunciaban el inicio de los festejos en honor a los cincuenta años de haber obtenido El ParaÃso el tÃtulo de ciudad. El propio alcalde, Ovidio Segura, autorizó el inicio de las celebraciones luego de que un rápido monitoreo lo convenció de que todo estaba bien en su municipio de un poco más de 400 kilómetros cuadrados.
En Danlà todo está normal
Mientras tanto, en DanlÃ, la alcaldesa Luz Victoria Oliva anunció que el Comité de Emergencia Municipal (Codem) fue puesto en alerta para responder ante futuras réplicas, pero aclaró que hasta el mediodÃa de este jueves no se habÃan recibido reportes de daños a las viviendas particulares, edificios públicos o a la infraestructura vial como puentes y carreteras.
La alcaldesa declaró que las actividades continuarán normalmente y dijo que era demasiado temprano para empezar a hablar de suspender clases o las actividades en las oficinas públicas. En este momento Danlà está ocupado en atender la aparición de un caso sospechosos de la gripe A H1N1.
También llegaron testimonios de alarma y pánico desde los municipios de Las Trojes, OropolÃ, Alauca y otros limÃtrofes con la república de Nicaragua.
Tradicionalmente los eventos telúricos se registran en suelo nicaragüense y son esos municipios los que sienten los sismos con más intensidad, pero esta vez ha sorprendido la intensidad de un fenómeno cuyo epicentro se ubicó en el atlántico hondureño.
Como primera respuesta, se notó esta mañana en El ParaÃso una mayor afluencia de feligreses a los templos católicos, mientras que otros invitaban por radio y televisión a sumarse a cadenas de oración y citaban lecturas bÃblicas de contenido apocalÃptico mientras llamaban a la conversión de los infieles y el retorno al rebaño de las ovejas descarriadas.