Honduras
El malestar es casi general. Los líderes de los hondureños en Estados Unidos señalan al actual gobierno de “ingrato y grosero”.
Ellos creen que lo mejor hubiera sido que las rebajas concedidas, mediante un supuesto soborno a la empresa LatinNode, se hubieran otorgado a los miles de hondureños que cada día llaman a sus familiares en Honduras desde Estados Unidos.
Rosario Murillo, presidenta de la Unidad de Hondureños en Nueva York, dice que “muchas personas nos ha llamado para manifestarnos su pena y desilusión, son groseros”.
Eso significa que sienten una doble defraudación de parte del gobierno, la primera por afectarlos económicamente al no bajarles a ellos las tarifas, así como por exhibirlos internacionalmente por provenir de un país con autoridades corruptas.
“Hemos hablado con otros líderes, nos sentimos frustrados, el gobierno ni siquiera considera lo que aportamos a la economía nacional y pese a eso no se tocan la conciencia para fregarnos con estas estafas”, señaló Murillo.
Jorge Rivera, presidente de la Asociación de Ciudadanos Latinoamericanos (Lulac, por sus siglas en inglés) catalogó como una “bofetada” esta forma de actuar del gobierno.
Para este líder hondureño “ese tipo de corrupción solo atenta contra nuestra economía, sabemos de interconexiones en Guatemala y otros países para que la llamada salga más barata y no digamos con las tarjetas que es donde más nos han estafado”, acusó.
Hay que limpiar el rostro
“Lo más triste es que nos hemos convertido, el millón de hondureños que vivimos acá, en la mina de oro del gobierno, nos sacan remesas, les solucionamos el problema del desempleo y ahora nos estafan con las llamadas”, lamentó Rivera.
Para el presidente de la Lulac, lo que debe hacer el mandatario es esclarecer quiénes son esos funcionarios que participaron en el escándalo y ponerlos a la orden de la justicia y “si no lo quiere hacer, entonces que renuncie”.