Honduras
Dos jóvenes universitarios fueron acribillados el pasado lunes por la noche en la colonia Suyapa del sector de Chamelecón, en el norte del paÃs.
Las vÃctimas fueron identificadas como Roger Pastor Argueta Molina, de 20 años, y Harol David HenrÃquez Molina, también de 20 años, quienes eran primos hermanos.
Argueta estudiaba ingenierÃa civil en Unitec y HenrÃquez, administración de empresas en la UTH.
Los jóvenes se conducÃan en un vehÃculo turismo, color gris, hacia su residencia en la colonia Suyapa. Según versión de la familia, venÃan de visitar a su abuela desde el sector de Dos Caminos, Villanueva.
"A las diez y media de la noche recibà la última llamada de mi hijo diciéndome que no me preocupara que él, ya estaba por llegar a la casa. Diez minutos después escuché varios disparos cerca de mi vivienda", relató Pastor Argueta, progenitor de Roger.
Pastor también mencionó que después de la llamada habÃan pasado veinte minutos y decidió ir a buscarlos cuando se encontró con el carro de sus hijos con múltiples perforaciones de bala en la parte delantera y a los lados.
Investigaciones
La policÃa de investigación aseguró que ya están trabajando en las averiguaciones del doble crimen y ya le realizaron al automotor de las vÃctimas las inspecciones oculares que se espera arrojen más indicios que lleven a la captura de los asesinos.
Hasta los momentos, los agentes de investigación no tienen definido cuál es el verdadero móvil del hecho, ya que se supone que los estudiantes chocaron con otro vehÃculo antes que los ultimaran.
Según testigos, después que los jóvenes tomaron el desvÃo para llegar a su casa, dos carros que venÃan atrás de ellos colisionaron en la parte trasera de su automotor.
Varias versiones sobre los hechos del doble asesinato dicen que los otros dos carros donde se conducÃan los maleantes eran de color rojo y blanco. Entre ellos habÃa una camioneta y un pick up.
Según la policÃa de investigación, un individuo desconocido se bajó del carro que habÃa chocado con los universitarios.
Testigos afirmaron que cuando el criminal se bajó se acercó a ellos. Roger le reclamó diciendo que por qué le habÃa pegado en el carro.
El asesino le respondió de forma agresiva preguntándole que si tenÃa "güevos" para morir, sacó su pistola y les disparó a los dos.
Otros dos hombres encapuchados se bajaron de los otros vehÃculos y los remataron.
La policÃa estableció que el automotor presentaba más de 30 orificios de bala en los lados.