Estados Unidos
Las autoridades estadounidenses han descuidado los derechos y seguridad de algunos niños inmigrantes indocumentados no acompañados, en parte debido a las normas oficiales inadecuadas sobre su detención y procesamiento, dice un grupo de investigación con sede en Texas.
Muchos niños comparecieron ante jueces de inmigración sin representación legal, algunos fueron transportados con grilletes o en jaulas, y se ignoraron las necesidades médicas de otros, según un informe difundido el pasado jueves por el Centro de Prioridades de Políticas Públicas, un grupo de estudio sin fines de lucro.
“No hay una política coherente. No hay nadie que se responsabilice por estos chicos, en cuidar de su seguridad”, dijo la autora del informe, Amy Thompson.
El Departamento de Seguridad Interna, que supervisa la inmigración y policía fronteriza, cuestiona las conclusiones del estudio.
El departamento “y sus agencias integrantes tratan a todos los menores, incluyendo los niños extranjeros no acompañados, con dignidad, respeto y especial preocupación por sus problemas particulares”, dijo la portavoz Laura Keehner en una declaración a la prensa.
El informe se efectuó examinando documentos de la agencia de inmigración y las políticas inmigratorias y estadísticas en Estados Unidos, México y Honduras.
El centro también entrevistó a niños que fueron detenidos, funcionarios del gobierno, contratistas y trabajadores voluntarios en los tres países, y visitó dos instalaciones de Texas donde se retiene a los niños inmigrantes indocumentados no acompañados.
Unos 43,000 niños en esa categoría fueron removidos de Estados Unidos en el 2007, según el informe. Fueron apresados cuando viajaban solos, o con sus hermanos, otros niños o adultos a quienes no conocían.
Violación de tratados
Del 50% al 70% de menores no acompañados que comparecieron ante un juez de inmigración el año pasado lo hicieron sin representación legal, sostiene el centro.
A veces, los consulados no fueron notificados sobre la repatriación de niños de sus países, una violación de un tratado internacional, agrega.
“Imagine a su hija o sobrina de 8 años en un país donde no habla el idioma, no conoce la cultura y está completamente a merced de extraños.
¿Cómo querría que la tratasen?”, preguntó Thompson. “Los niños no pueden comprender el derecho internacional ni las fronteras”.
Algunos niños devueltos a países no fronterizos fueron encadenados durante el vuelo y los que llevaron de vuelta a México por tierra, fueron devueltos en compartimientos parecidos a jaulas para animales, dice el informe.