Honduras
La crueldad de un guardia de seguridad cegó la vida de un menor a quien le propinó un disparo cuando bajaba cocos en una propiedad privada.
Marco Antonio Dubón Santos, de 14 años, junto a un amiguito de 6 años realizaban aventuras de cacería infantil.
Cazaron un pequeño garrobo y decidieron pasar un alambre del predio de una granja avícola ubicada en la carretera que conduce a la aldea La Jutosa en este municipio.
Allí se subió a un cocotero para calmar su sed y la de su amigo con el agua de un coco. Un guardia identificado como Alberto Gómez, los sorprendió y los atacó a tiros.
El niño de seis años tras escuchar la voz del hombre salió corriendo para refugiarse entre los matorrales.
Criminal
Marco, trató de escapar pero Gómez disparó en varias ocasiones logrando herir al muchacho. Herido logró cruzar un alambre para ser auxiliado pero cayó abatido en la calle.
Tras escuchar las detonaciones y constatar lo que pasaba, vecinos de la comunidad de Bello Oriente llamaron a la Policía para llevar al pequeño de emergencia a un hospital.
La patrulla llegó, pero lamentablemente el menor ya había expirado. Suyapa Díaz, madre del jovencito pidió a la Policía que capturen al guardia responsable de matar a su hijo.
Los vecinos repudiaron la acción tomada por el celador quien luego de cometer el hecho se dio a la fuga.
La Policía buscó al hechor pero éste ya no estaba en los alrededores de su centro de trabajo. Autoridades de Medicina Forense dictaminaron que el adolescente tenía un disparo en el tórax.
Ayer la Policía continuaba las investigaciones para dar con el paradero del responsable de quitarle la vida al estudiante.