Honduras
El privar de la libertad a una persona es un delito. Pero a pesar de eso, este flagelo se ha incrementado en nuestro país en las últimas fechas, pues los secuestros se reportan por lo menos cada semana.
Según las estadísticas que maneja la Policía Internacional (Interpol), hasta el pasado viernes 19 de diciembre se habían realizado 78 secuestros a nivel nacional.
Estadísticas
De estos 78 secuestros reportados, la policía logró la liberación de 19 personas.
Mientras que por 40 de las víctimas se pagó rescate y hay un aproximado de 9 casos pendientes de solucionarse. Datos oficiales que manejan los cuerpos policiales revelan que en 2005 se registraron cinco secuestros, en 2006 la cifra subió a 16 y en 2007 alcanzó los 42, mientras que hasta diciembre de este año se reportan 78.
En los secuestros también han fallecido ocho de las víctimas y se han verificado dos autosecuestros.
Nueva modalidad
La nueva modalidad de las bandas de secuestradores es raptar a niños pequeños.
La intención es que los familiares caigan en desesperación y busquen la manera de conseguir el dinero para pagar el rescate para que no le hagan ningún daño al menor y poderlo recuperar lo más pronto posible.
En algunos de los secuestros de niños se ha pagado rescate pero en otros la policía ha logrado rescatarlos.
De los casos más sonados y con desenlace fatal fue el de un menor de dos añitos secuestrado el 10 de noviembre en Olancho y que a la semana apareció su cuerpecito desnudo al pie de unos árboles, apenas a un kilómetro de distancia de su casa.
El niño le fue arrebatado de los brazos a un hermanito mayor mientras vendían frutas en el mercado de la localidad.
En muchos casos las familias que sufren el secuestro de un pariente no lo denuncian ante las autoridades por temor a que los delincuentes le vayan a quitar la vida a la víctima.
En algunas ocasiones es por que los familiares siguen al pie de la letra las instrucciones de los plagiarios, quienes lo primero que les dicen es "cuidadito le avisan a la policía".
Hasta el mes de octubre, los secuestradores habían recibido al menos 35 millones de lempiras por los rescates pagados por los familiares de las víctimas.
Antecedentes
Uno de los casos que mayor impacto ha tenido en la población es el de la estudiante universitaria Gracia María Castro, de 18 años, originaria de Marcala, La Paz, quien fue secuestrada por miembros de una banda de malhechores el 17 de agosto pasado y pocos días después su cadáver fue encontrado en un matorral de la comunidad de Milpa Grande, al sur de la capital.
Hasta la fecha, la policía no ha reportado capturas de sospechosos, por lo que el crimen sigue en la impunidad, igual que muchos más; lo que se conoció es que la familia pagó una fuerte suma de dinero por la prometida liberación.
Secuestradores capturados
No todos los secuestros han sido realizados con perfección, también las bandas han tenido sus reveses, ya que muchos cayeron en manos de la policía en medio de sus acciones delictivas.
Durante el año pasado la policía logró capturar a unos 40 secuestradores, los cuales cumplen largas condenas en los presidios del país.
El artículo 192 del Código Penal establece una pena de 30 años hasta la privación de por vida para quienes ocasionaren la muerte del secuestrado, aun cuando no consiguieren su objetivo. De 30 a 40 años de privación de libertad si el plagiado muriese con motivo del proceso de rescate.
Si los implicados en el secuestro liberasen a la persona, habiendo cobrado el precio reclamado, se les condenará a 20 ó 30 años de reclusión, aunque se incluyen otros agravantes.
Pese a ser uno de los delitos más deleznables, las autoridades policiales han tenido poco éxito en controlar la floreciente industria del secuestro en el país.