Honduras
Por autorizar la salida de las armas de Naco, el ministro de Defensa, Arístides Mejía, fue denunciado ante el Ministerio Público (MP) por abuso de autoridad y violación de los deberes de los funcionarios.
El escrito lo presentó la abogada Judith Alemán, quien asegura que el arsenal no podía ser sacado del país mientras no se le cancelaran los honorarios profesionales que ganó al representar a la antigua dueña de los pertrechos, Longlac Enterprises.
Alemán documentó la denuncia con un oficio que la Procuraduría General de la República le remitió a Mejía en la que le indica, entre otras cosas, que todo conflicto legal derivado de la presencia de las armas tiene que ser resuelto, como por ejemplo la deuda de los honorarios para la afectada.
La profesional del derecho ganó un juicio civil contra Longlac por medio del cual se le ordena a la compañía pagar los servicios que prestó Alemán para que las armas fueran devueltas a su propietaria.
El oficio de la Procuraduría, número 049-2006, establece que Mejía tenía que verificar que Longlac Enterprises acreditara que llegó a un arreglo de pago con Alemán.
Longlac Enterprises vendió las armas a Global Sistem Arms.
En diciembre del año pasado comenzaron a salir las armas y municiones hacia Estados Unidos, donde está Global Sistem Arms.
La información fue revelada en exclusiva por EL HERALDO y confirmada ese mismo día por las Fuerzas Armadas.
La movilización del equipo bélico terminará en febrero, según lo programado.
El arsenal lo mandó Longlac Enterprises en 1986 en calidad de depósito a nombre de Estado de Honduras para que lo ocupara en caso de que necesitara defenderse de un invasión nicaragüense.
El trato establecía que si las armas no se utilizaban serían devueltas a Longlac Enterprises sin ningún costo para el país.
Como no se usaron, entonces correspondía que el Estado las devolviera, tal como está sucediendo.
El resto de las armas permanecen almacenadas en el Centro de Apoyo Logístico del Ejército (Calce), en Naco, Cortés.
El vocero de las Fuerzas Armadas, Ramiro Archaga, reiteró que el ministro de Defensa no incurrió en ningún delito por que el oficio de la Procuraduría no es una resolución que ordenaba a Longlac a pagar a Judith Alemán como requisito para entregar las municiones.
“Defensa solo funcionaba como un árbitro, pero no tiene ninguna relación contractual con la abogada Alemán”, remarcó.
En consecuencia, “el envío de las armas no sufrirá ningún retraso, continuará normal”, dijo.
Ya salieron 10 camiones llenos de pertrechos y entre enero y febrero de este año se cargarán 50 camiones más rumbo a varios puertos de Estados Unidos.
Soldados nacionales han sido comisionados para custodiar el envío de las armas desde Honduras hasta el país de destino.