Honduras
Sigue la inseguridad en el transporte urbano capitalino.
Un cobrador fue ejecutado a balazos la mañana de ayer en la calle principal de la colonia Campo Cielo, por un malhechor que le disparó a quemarropa en el interior de un autobús repleto de pasajeros.
El sangriento suceso ocurrió al filo de las 10:00 de la mañana, a la altura de la colonia Flor 1 de Comayagüela.
El joven Nelson Leonel Varela, de 19 años, residente en el mismo sector capitalino, se conducía en la unidad con registro M-137 de la ruta Campo Cielo-Ministerio y, de repente, un individuo le disparó sin mediar palabra.
El infortunado recibió dos disparos en la cabeza que le provocaron la muerte, mientras que el autor material del crimen huyó a vista y paciencia de los vecinos, así como de los atemorizados pasajeros.
Afortunadamente no se reportaron personas heridas entre los ocupantes del automotor, quienes salieron despavoridos tras escuchar las detonaciones.
El cuerpo inerte de Varela quedó cerca de las gradas traseras del autobús, de donde fue levantado horas más tarde tras ser reconocido por las autoridades competentes.
Los móviles
Agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) y de la Unidad de Análisis de la Jefatura Metropolitana 3 llegaron a la escena del crimen a realizar las averiguaciones orientadas a conocer los móviles del hecho sangriento.
La información preliminar que recibieron es que el maleante se acercó solo a dispararle al infortunado, por lo que presumen que podría tratarse de un ajuste de cuentas, lo que será determinado al final de las pesquisas.
En medio de dramáticas escenas de llanto, los familiares aseguraron que Varela no tenía enemigos y que no se metía a problemas con nadie, por lo que desconocen las causas por las que le quitaron la vida.
La policía lamentó la falta de colaboración de los testigos oculares del mortal ataque, ya que aseguran que el victimario es conocido en la zona, pero nadie se atrevió a revelar su identidad.
Algunos moradores se quejaron por el clima de inseguridad que viven en el sector, ya que a diario se reportan asaltos, heridos y muertos.
“Aquí ya no se soporta tanta delincuencia, porque raras veces se ve un policía en las calles, nosotros estamos atemorizados”, expresó un vecino.