Honduras
A la Penitenciaría Nacional Femenil de Adaptación Social (PNFAS) fue enviada Marly Jacqueline Arguijo Fuentes, de 25 años.
A ésta se le supone responsable de haber ocasionado la muerte de la menor Janssy Isabela Carranza Canizales, de 2 añitos, quien era hijastra de la imputada.
Con su rostro frío y sin mostrar algún temor o arrepentimiento o tan solo un poquito de dolor por el fallecimiento de la niña, fue presentada la mujer a los tribunales de justicia.
Según expediente en los juzgados, los hechos se produjeron el primero de octubre del 2007 en la colonia Nueva Esperanza donde la menor vivía junto a su hermanito, su padre, su madrastra y dos hermanastras.
El requerimiento fiscal especifica que “de un certero y durísimo puntapié al diminuto estómago de la indefensa menor, Janssy Isabela, quien yacía lastimada en el suelo, su madrastra Marly Jacqueline Arguijo Fuentes, le causó lesiones que horas más tarde le ocasionaron la muerte”.
El día del fallecimiento de la menor, la mujer la había golpeado y jaloneado del cabello, entre los golpes se incluyen patadas y una de ellas la recibió en su estómago lo que causó que la niña falleciera unas horas después de que recibió la salvaje golpiza.
Al momento del levantamiento del cuerpo de la niña se pudo constatar que tenía cicatrices en todo su cuerpo producto de las palizas que le daba su madrastra.
El dictamen emitido por Medicina Forense reveló que Janssy murió de una peritonitis aguda, ocasionada por la violenta patada que le propinó su madrastra.
Las investigaciones para determinar las causas del fallecimiento de la niña comenzaron desde ese día y el 27 de enero se libró orden de captura en contra de Fuentes por suponerla responsable del asesinato de la menor.
Buscan madre biológica
La Fiscalía de la Niñez busca a la madre biológica de la niña quien responde al nombre de Karen Yulissa Canizales López, para indagar sobre si sabía de los maltratos que recibían sus hijos y el motivo para dejarlos a cargo del padre.
Aunque en su oportunidad López dijo que por su precaria condición económica le entregó los niños a su padre ya que ella no podía mantenerlos.
Según declaraciones de testigos protegidos, la niña junto a su hermanito fueron víctimas de maltratos por parte de su madrastra.
Esta siempre que andaba de mal humor se las desquitaba con los menores.
En una ocasión, una de las tías de la niña denunció los maltratos que recibían lo menores de su madrastra, la señora también se lo comunicó a su hermano Félix, padre de los niños, pero éste le dijo que “ellos tienen que adaptarse a su nueva mamá”.