Honduras
Es otra víctima inocente de la imprudencia vial que predomina a diario en las calles de la capital.
La niña Lizzy Anaí Fúnez Montoya, de 2 años, expiró la mañana de ayer en la sala de urgencias del hospital Materno Infantil a causa de severos golpes que sufrió luego que el carro en que viajaba fue arrollado por un microbús.
Mientras tanto, los progenitores de la víctima, Dixi Leonel Fúnez Osorto, de 29 años, y Rosa Gladis Montoya, de 30, sobrevivieron de milagro, pero resultaron con golpes severos en diferentes partes del cuerpo, por lo que fueron atendidos por médicos en la sala de urgencias del hospital Escuela.
Tragedia inesperada
La desgracia llegó en el momento que menos esperaban. Fúnez Osorio, su compañera de hogar y su pequeña hija se conducían al filo de las 7:30 de la noche por el bulevar Suyapa a bordo de un vehículo marca Nissan Sentra, tipo turismo, color blanco con placas PBY-6788.
De repente, un microbús marca Hiundai, con matrícula PBK-6166 que circulaba con procedencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) con 15 pasajeros a bordo se dio vuelta frente al Colegio de Peritos Mercantiles debido a que el conductor de otro vehículo le quitó el derecho de vía.
La unidad de transporte de pasajeros, conducida por José Inés Fúnez, impactó de manera aparatosa en el pequeño automotor que se desplazaba en sentido contrario, según relataron testigos.
Lizzy Anaí fue trasladada en estado crítico al principal centro hospitalario, lo mismo que sus padres, quienes resultaron con fracturas y múltiples golpes.
De los 15 ocupantes del microbús, solo dos salieron heridos a pesar de que los dos automotores resultaron destruidos.
A pesar de los esfuerzos de los médicos que asistieron a la menor en la sala de pediatría, ella expiró ayer a las 11:00 de la mañana al no soportar la gravedad de las heridas y los golpes.
Se confirmó que el chofer del microbús fue detenido por agentes de la Dirección Nacional de Tránsito (DNT) y puesto a la orden de la Fiscalía.
Él aseguró que el motorista de otro carro que hacía piques fue el culpable del fatal accidente.