Honduras
Los cuerpos de investigación policial tratan dar con el paradero de los autores materiales de un crimen que se registró el mediodía de ayer en la colonia Lomas del Norte de Comayagüela, donde dos malhechores que viajaban de jalón en el vehículo de la víctima le dispararon por causas no establecidas.
El señor Arnulfo Alejandro Maradiaga, de 66 años, residente en la colonia Independencia, quien se dedicaba a realizar fletes en su automóvil, falleció de manera instantánea a causa de varios balazos que recibió en el pecho por motivos que son investigados por la policía.
El sangriento suceso se registró al filo de las 12:00 del mediodía en la calle principal del sector 1, frente al tanque de abastecimiento de agua potable.
El infortunado conducía un carro marca Datsun, tipo pick up, color azul, con matrícula PAD-6472, y llevaba a dos hombres jóvenes en la paila.
De repente, los malhechores le pidieron que los bajara en el lugar, pero cuando detuvo la marcha los malhechores se acercaron a él y en vez de darle las gracias le dispararon a quemarropa y sin mediar palabra, matándolo en el acto; luego se dieron a la fuga.
El cuerpo inerte de Maradiaga quedó frente al volante, de donde fue sustraído por empleados del Ministerio Público para proceder al reconocimiento legal.
Agentes de la policía preventiva se presentaron pocos minutos más tarde a realizar una operación de búsqueda, pero no lograron localizar a los responsables de matar a Maradiaga.
El policía clase I German Mendoza Gómez aseguró que los vecinos no lograron conocer las características de los criminales, ya que únicamente los vieron que salieron corriendo tras escucharse los disparos.
Agregó que los moradores miraron que el ahora occiso llevaba a dos sujetos en la paila y “fueron quienes lo acribillaron”.
No se sabe, agregó Mendoza Gómez, si el móvil fue el asalto o enemistades personales, lo que se determinará a través de las averiguaciones.
Los móviles
La Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) trataba ayer de establecer los móviles del crimen e identificar a los inadaptados sociales para darles captura.
Un equipo del departamento de Homicidios del cuerpo policial interrogó a algunos testigos oculares con el fin de conocer todos los pormenores del hecho criminal y formularse una hipótesis de lo que sucedió.
La información que proporcionó un doliente es que el sexagenario se dedicaba a realizar viajes en su automotor, pero no les dio a conocer que tuviera enemigos o que hubiese recibido amenazas.
Los moradores se quejaron por tanta inseguridad que viven en la zona, por lo que demandaron de las máximas autoridades mayor presencia policial.