Honduras
Siete balazos acabaron con la vida con la estudiante Saharí Elizabeth Rivas, de 20 años.
El hecho ocurrió el pasado jueves por la noche a media cuadra de su casa, cuando la jovencita regresaba del colegio Cristo Rey, donde cursaba el segundo año de comercio.
Según los relatos, un hombre desconocido le ofreció traerla en su carro a su casa, ella no aceptó; minutos después era asesinada con saña a media cuadra de su casa; no hubo testigos del crimen.
Don Juan Rivas, su padre, que trabaja para una empresa maquiladora y afirma que posiblemente la mataron por venganza, o alguien que podría estar enamorado y obsesionado por su hija, pues no le robaron nada.
Una de sus amigas le preguntó qué le iba a regalar a don Juan, su padre, el 19 de marzo, y ella le contestó: “para él solo tengo el regalo de la muerte”, una extraña y misteriosa respuesta, según su padre. Sarahí participó en el reinado de la feria de Choloma en el mes de febrero, y quedó como Miss Simpatía.
Tenía novio, pero no planeaba casarse pronto. Hoy será sepultada en esta ciudad.