Honduras
Indignación, impotencia, dolor, consternación y repudio son solo algunos de los sentimiento que hoy envuelven a la familia de María Luisa Aguilar Peña (68).
Aguilar Peña fue encontrada muerta ayer en San Rafael de las Mataras, Ocotepeque, luego de haber sido secuestrada desde el sábado 28 de febrero.
La empresaria se encontraba en una finca de su propiedad, ubicada en la comunidad de Gualtaya, Cucuyagua, Copán, cuando fue interceptada por cuatro individuos que la llevaron con rumbo desconocido.
Desde ese día hasta la fecha sus plagiarios sostenían comunicación con sus hijos, a quienes inicialmente les solicitaban una cantidad millonaria por su rescate.
Desde el 9 de marzo la familia no había tenido evidencia de que su pariente estuviera con vida y aún bajo esas circunstancias continuaron las negociaciones.
Desde el viernes se esperaba se concretara el pago por su liberación, sin embargo, los secuestradores no lograron establecer el sitio preciso de la entrega del dinero por lo que hasta el sábado en horas de la noche se realizó la entrega.
Consternación
No habían pasado muchas horas, y cuando los dolientes esperaban una llamada que les informara del lugar donde estaba su familiar para ir a su encuentro, fueron informados que la secuestrada apareció muerta en el departamento de Ocotepeque.
Su cuerpo presentaba un disparo en la cabeza, que le ocasionó la muerte de forma instantánea.
Sus hijos, sumidos en el dolor, no encontraban respuestas del porqué de esta acción si el pago había sido realizado.
Levantamiento
Al lugar llegaron las autoridades para realizar el levantamiento del cadáver, en una de las bolsas de su pantalón le fue encontrada su cédula de identidad.
Asimismo se estableció que los asesinos dejaron en el lugar un mensaje para los familiares, mismo que está siendo analizado para investigar a profundidad el hecho.
Las primeras investigaciones establecen que la víctima tenía unas seis horas de haber fallecido.
La Policía ayer realizaba un rastreo por la zona para lograr identificar a los secuestradores que durante un mes mantuvieron en su poder a la secuestrada.
“Lamentamos la muerte de la señora, no merecía morir en estas circunstancias, como autoridades estamos dando seguimiento para capturar a los asesinos y esclarecer este caso.
Pedimos a la población que tomen las medidas para evitar ser víctimas de bandas de secuestradores y pedimos que nos llamen para orientarles en caso de ser víctimas de estos delincuentes”, manifestó Reinaldo Rubio, coordinador de la DNIC en Copán.
El viceministro de Seguridad, Mario Eduardo Perdomo, reaccionó ante los hechos.
“Lamentamos lo ocurrido y desgraciadamente son extremos que se dan y son los riesgos y dificultades que se presentan. Ahora nos corresponde encontrar a los responsables y no vamos a descansar hasta dar con ellos, estamos poniendo nuestro mayor esfuerzo”, manifestó Perdomo.