Honduras
Los constantes quejidos de lo que la familia Almendárez se imaginaba eran de un gatito, lo llevó a rescatarlo. Guiado por el hilo de aquellos gemidos, el hijo menor de la familia llegó hasta la caja de concreto del contador de agua y al observar en el fondo pudo ver con asombro el cuerpecito rosado de un recién nacido que se movía al tiempo que lloraba en forma lastimera.
“Estaba completamente desnudo, lleno de heces fecales y tapado con hojas secas”, relató el muchacho.
Eran las seis y media de la mañana cuando el pequeño fue descubierto y se presume que habría estado así toda la noche. Inmediatamente lo sacaron para limpiarlo y darle cobijo.
“Estaba lleno de gusanos y hormigas en su ombligo y genitales, por lo que inmediatamente calentamos agua y lo bañamos para que los animales no le siguieran lastimando su cuerpecito”, comentó doña Araceli Almendárez.
Al hospital
Posteriormente llamaron a los bomberos, quienes al llegar le aplicaron los primeros auxilios para lograr salvarle la vida.
“Estoy muy impresionada y dolida, cómo una madre pudo dejar botado su hijo de esa manera, soy madre y me duele que una mujer
actúe así, si me lo regalan yo lo criaré, él es un milagro”, manifestó conmovida la mujer.
Los bomberos trasladaron al recién nacido al hospital de área, envuelto en un pedazo de mantilla con el que lo habían cobijado los vecinos del barrio El Porvenir, que llegaron a la casa de doña Araceli para averiguar lo que ocurría.
Los médicos que evaluaron al recién nacido señalaron que tiene unos diez a quince días de nacido y que presentaba un cuadro de hipotermia, además de laceraciones en sus pies y picaduras de hormigas en sus manos.
Los médicos lograron estabilizar al bebé, quien ya se encuentra fuera de peligro y en los próximos días será trasladado al Instituto Hondureño de la Niñez y la Familia (Ihnfa).