Honduras
Un hombre que se ganada la vida con el oficio de albañil perdió la vida ayer al caer de una escalera en la construcción donde trabajaba.
La víctima respondía al nombre de Santos Pablo Izaguirre, de 35 años, residente en el barrio Marichal en las cercanías del barrio Reparto, donde también laboraba hasta la hora de su muerte.
El ahora occiso estaba subido en una escalera a unos cuatro metros de altura, mientras repellaba la pared frontal de una casa.
El equilibrio le falló y se derrumbó con todo y escalera recibiendo un fuerte impacto en la cabeza que le provocó la muerte de manera instantánea.
Los familiares de Santos lo describieron como un padre amoroso y tierno ya que consentía mucho a sus hijos.
“Después de salir de trabajar, él llevaba a los niños a jugar pelota”, manifestó un doliente con lágrimas en sus ojos al ver el cuerpo de su ser querido sin vida tirado en la calle.
Los patrones de Santos lamentaron la muerte de su “empleado estrella” y una vez que el cuerpo fue retirado por el personal de medicina forense, los dueños de la vivienda procedieron a lavar la acera manchada con la sangre de Santos.
Luto
Familiares y amigos del fallecido se presentaron a la morgue a retirar el cuerpo y se desconocía si se le daría sepultura en la capital o iba ser trasladado a su lugar de origen en la aldea Quebracho, municipio de San Luis, en el departamento de El Paraíso.
“Todavía no puedo creer que él ya no vaya a estar entre nosotros dándonos todo su cariño y amor”, dijo un doliente.
Por su parte, amigos del fallecido manifestaron que Izaguirre era un buen trabajador, compañero y una buena persona que siempre trataba de ayudar a sus vecinos en lo que ellos necesitaban.
Los hijos del ahora occiso no dejaban de llorar al enterarse de la muerte de su querido padre que “era un héroe para ellos, ya que lo querían mucho porque él era un padre maravilloso y siempre los cuidaba y estaba al pendiente de ellos”, dijo un doliente.