Honduras
La noche del jueves anterior apenas comenzaba.
La tranquilidad del barrio Las Mercedes, en La Paz, era total. Lité Mejía Cruz, de 20 años, se disponía a empezar su jornada nocturna de trabajo, ya que en ocasiones cuidaba un anciano que vive cerca de su hogar.
El reloj marcaba las 7:00 de la noche cuando Wilson Machuca, de 32 años, llegó a visitar a su prometida en el lugar de trabajo, como había sucedido en otras ocasiones.
Unos 20 minutos más tarde, una llamada que recibió Lité a su teléfono celular desencadenó el ataque brutal.
La joven, según el testimonio de su madre María Teresa Cruz, dialogaba con su mejor amiga, pero su novio se imaginó que la conversación que sostenía era con otro hombre.
La relación sentimental que cuatro meses atrás había iniciado, en instantes era cercenada por el filoso cuchillo que se incrustaba en el pecho de la víctima.
Los vecinos se aglomeraron a la puerta de la casa, en donde era atacada Lité sin que alguno decidiera entrar.
En ese preciso instante doña María, su madre, salía de la puerta de su casa, y al ver la multitud sospechó que algo ocurría con su hija menor.
“Yo corrí desesperada y encontré a mi nieto fuera de la casa, el niño lloraba y con sus manitos tocaba la puerta y le hablaba ‘mamá, mamá’. Mi hija estaba dentro y le suplicaba a Wilson que no la matara”, relató doña María.
El menor también recibió varios golpes del enfurecido hombre, debido a que pese a su fragilidad de niño trataba de defender a su madre.
Las súplicas de Lité llevaron a doña María a quebrar una de las ventanas de vidrio de la casa, lugar por donde observó el brutal ataque.
“Mi hija había caído al piso, y cuando le grité ‘déjela’, le dio la última puñalada, la que tiene en el cuello. Yo pensé que estaba muerta”, agregó.
El enloquecido hombre salió del lugar antes de que pudiera ser detenido por los vecinos, pero luego se presentó a la posta de la comunidad para entregarse por la salvaje acción que había cometido en contra de la indefensa Lité, quien se recupera en el hospital Escuela de la capital, gracias a que su madre la trasladó de inmediato.
La joven recibió varias heridas en el estómago, una muy profunda en la garganta, además de golpes en su rostro y cuerpo.
Su madre, quien la cuida en su cama de enferma, le pide a las autoridades judiciales que apliquen la ley, para que el agresor de su hija reciba su merecido castigo.
En lo que va del año son más de 5 mujeres las que han sido atendidas en el hospital Escuela tras ser agredidas por sus compañeros sentimentales.
El año pasado 49 mujeres fallecieron a manos de sus esposos, que con la clásica excusa de los celos agredieron brutalmente a sus compañeras de hogar.
* Necesidades: Doña María pide ayuda para la compra de alimentos, debido a que permanece en el hospital las 24 horas. Su familia es de escasos recursos económicos.