Honduras
La súplica es desgarradora: “que Diosito toque el corazón de las personas que tienen secuestrada a mi hermana y respeten su vida, que la regresen a casa”, fueron algunas de las palabras que expresó Doris, hermana de Amparo Castillo, ejecutiva de una empresa de materiales eléctricos, quien fue plagiada el pasado 7 de mayo.
El dolor y la tristeza de doña Doris Castillo era evidente y no es para menos. A más de un mes del secuestro de su hermana no saben nada de ella.
Ella, al igual que toda la familia, imploran a quienes la tienen privada de su libertad que no le hagan daño, que respeten su vida, que la liberen.
“Es horrible el dolor y sufrimiento que sentimos, es una zozobra la que estamos viviendo por no saber nada de ella”, dijo
Doña Doris, durante la entrevista, no dejó de pedirle a Dios que tocara el corazón de los captores de su hermana para que la liberen.
“Que mi padre celestial toque el corazón de estas personas que la tienen secuestrada y les haga entender el gran daño que están causando. Les pedimos que la cuiden ya que ella está enferma de los nervios y el estómago y tiene que estar bien alimentada”.
Recuerdo familiar
Mientras doña Doris mostraba las fotografías familiares donde aparece su hermana, no podía ocultar el dolor y las lágrimas al no tenerla junto a ella.
“Amparo es una persona excepcional. Ella no lo piensa dos veces para ayudar a los necesitados, a los niños en riesgo social, a aquella persona que necesita de una mano amiga”.