Honduras
Tres presuntos delincuentes fueron acribillados por agentes de la policía en la aldea Laguna Seca, municipio de San Francisco de Becerra.
A las víctimas se les vincula a diversos hechos delictivos, como secuestro y sicariato. Se trata de José Gilberto Ávila Mendoza, de 53 años, Olman Elvir Enriques López y Ángel David Ramírez Rivera o Jesús Rigoberto Banegas Ruiz, quienes fallecieron al enfrentarse a tiros con los agentes.
Los hombres fueron sorprendidos la madrugada de ayer, cuando dormían, por un comando combinado de agentes de la Policía Preventiva y Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC).
La casa donde se produjo la balacera era rentada por José Gilberto, quien residía con su esposa Glenda Hernández. Las otras víctimas eran visitas y las autoridades suponen que son oriundos de Tegucigalpa o la costa norte del país.
Declaraciones
Miguel Ángel Villanueva, subdirector de la DNIC en Olancho, informó que aún se desconoce la verdadera identidad de Ángel David Ramírez y Olman Elvir, ya que portaban doble identidad.
Precisó que en la escena del crimen se encontraron varias armas de diferente calibre, entre ellas una escopeta 12.2, pistolas automáticas 9 mm y dos revólveres. Glenda Hernández, esposa de José Gilberto, confesó que este fue uno de los primeros en morir.
“Fue algo terrible, al llegar los policías nadie en la casa se había levantado, cuando ellos entraron me ordenaron que me saliera al patio, después comenzó una lluvia de balas sin haber de por medio intercambio de palabras, ni discusión alguna, solo balacera”, dijo llorando. Los cadáveres de las tres víctimas fueron trasladados ayer por la tarde hacia la morgue de Tegucigalpa.