Honduras
Cuatro muertos, un herido y un detenido fue el saldo trágico de dos tiroteos que se registraron la tarde de ayer en dos puntos diferentes de Comayagüela. Ambos casos están relacionados.
La hipótesis preliminar que maneja la Policía es que se trata de una guerra entre maras por disputa de territorio de tráfico de drogas y extorsiones.
El baño de sangre comenzó al filo de las 4:30 de la tarde en el bulevar de las Fuerzas Armadas, en el plantel de la gasolinera Texaco, entre el puente de la Corte Suprema de Justicia y la colonia Miraflores.
Malhechores que se conducían en una camioneta marca Mitsubishi Montero, color negro, con matrícula PCP-6780 dispararon contra tres ocupantes de un turismo Toyota Corolla, color blanco, con placas de alquiler AAG-9116 con armas de grueso calibre matándolos en el acto. Luego se dieron a la fuga.
A la hora de cierre las autoridades solo habían logrado identificar a Walter Manuel Nolasco Velásquez, de 28 años, de los tres fallecidos que quedaron en la estación gasolinera.
Los cuerpos inertes quedaron adentro del turismo que resultó con múltiples perforaciones, mientras que en la escena del crimen la Policía levantó por menos 48 casquillos de bala de diferentes calibres.
Tenaz persecución
Agentes de la Dirección Nacional de Tránsito que estaban asignados a un punto fijo, cercano al lugar donde se registró el triple crimen, iniciaron una tenaz persecución con el fin de capturar a los criminales, quienes tomaron el rumbo hacia la colonia Kennedy.
Los policías pidieron refuerzos, por lo que a la altura del mercado Jacaleapa, bulevar de Centroamérica, se instaló un cerco policial con el fin de interceptar el automotor en que huían los maleantes.
Al sentirse acorralados, cinco inadaptados sociales se bajaron del carro y comenzaron a disparar contra los uniformados, quienes repelieron el ataque con sus armas de reglamento produciéndose un nutrido cruce de fuego que generó un ambiente de pánico entre los transeúntes y locatarios del mercado.
En la balacera perdió la vida el presunto pandillero Miguel Ángel Amaya Paz, de 26 años, mientras que un compinche de nombre Héctor Antonio Chavarría Hernández resultó herido; Elmer Javier Hernández fue capturado y dos lograron darse a la fuga.
Sobre el pavimento quedó una pistola calibre 9 milímetros, mientras que en el interior del automotor se encontraron dos fusiles AK47 metidos en un saco de nylon y otra pistola del mismo calibre de la primera.
Proceso de investigación
Equipos de la Sección de Inspecciones Oculares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) se presentaron a levantar las evidencias en las dos escenas e iniciaron las averiguaciones de rigor orientadas a esclarecer el sangriento suceso.
La información preliminar que recabaron los investigadores es que los individuos que se conducían en la camioneta son miembros de la mara “MS”, mientras que los del turismo eran del grupo rival, lo que se determinará a través de las pesquisas.
Los cuerpos de investigación tienen fuertes sospechas que podría tratarse de un ajuste de cuentas por disputa de territorio de tráfico de drogas, extorsiones y otras actividades ilícitas, según reveló una fuente policial.
Técnicos del cuerpo investigativo realizaron las requisas en los dos carros en busca de evidencias que les conduzcan a establecer los móviles del sangriento suceso.
* Antecedentes: A los autores de la muerte de los tres presuntos pandilleros se les supone responsables de la masacre que se registró hace pocas semanas en la colonia La Sosa, y de la muerte de cuatro taxistas.