Honduras
Para evitar una posible fuga fueron trasladados a la capital los diez agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) a quienes se les acusa por suponerlos responsables de cometer los delitos de allanamiento de morada, tortura, posesión de armas prohibidas y municiones, posesión y hurto de armas comerciales, tráfico de droga y abuso de autoridad.
Los agentes detenidos la madrugada del viernes 10 del presente mes son: el jefe de la Unidad de homicidios, subcomisario Mario Mejía Vargas; el subjefe de Robo de vehículos de la capital, subinspector Marvin Zavala; y los agentes Carlos Díaz, José Luis Borjas, Hernán Ortiz, José David Villalobos, Wilmer Fiallos, Carín Romero, Carlos Sosa (herido) y Mario Mejía.
Los agentes de la DNIC fueron enviados en calidad de deposito al Comando de Operaciones Especiales (Cobras), donde tendrán que estar recluidos.
También fueron trasladados los dos civiles Pablo Aguilar Sánchez y Hugo Ricardo Rivera García, estos por los delitos de allanamiento de morada y tráfico de drogas, por lo que fueron remitidos a la Penitenciaria Nacional de Támara, ya que en el penal de Puerto Lempira, Gracias a Dios, no cuentan con la seguridad como para evitar una posible fuga.
Parte de la determinación que se tomó de enviar a los implicados a Tegucigalpa es para evitar algún tipo de contaminación en la investigación, aseguró Melvin Duarte, vocero del Ministerio Público (MP).
Todos los implicados fueron capturados en el municipio de Ramón Villeda Morales de aquel departamento, cuando transportaban 143 kilos de cocaína que supuestamente habían sacado de una vivienda en una supuesta acción encubierta, misma que no había sido reportada a la Fiscalía ni a la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN).
Según el Ministerio Público, durante la audiencia inicial se presentaron los elementos probatorios de la participación de los imputados en los delitos que se les acusan.