Honduras
La paz y la tranquilidad se interrumpió ayer en la colonia Llanos de Sula número tres. Un baño de sangre cubrió a este populoso sector.
Cuatro muertes se registraron en horas de la mañana en un perímetro de menos de 300 metros.
Según las versiones de los vecinos, los primeros dos asesinados a las 8:30 de la mañana dentro de una casa de habitación eran parientes, tenían unos siete meses de residir en el lugar y se presume que laboraban como guardaespaldas del propietario de una cadena de tiendas.
Lincol Enar Figueroa Jacome (21) y Máximo Rutilio López Zúniga (25) fueron acribillados a balazos por desconocidos que llegaron al hogar y de forma violenta ingresaron para dar muerte a Figueroa y a López.
Después del tiroteo, Figueroa fue auxiliado por una patrulla de la Policía Preventiva cuando aún estaba con vida, sin embargo, éste murió minutos después de haber subido a la paila de la unidad policial. Figueroa presentaba disparos en su rostro, mismos que le hicieron perder uno de sus ojos en el momento del impacto de bala. Mientras Figueroa salía de la casa, López ya había fallecido por la penetración de tres disparos en su cabeza.
Vecinos del lugar aseguraron que estas personas no se relacionaban con las personas del bloque. “Ellos sólo salían en la mañana y regresaban en la noche directamente a su casa”, dijo un vecino de los fallecidos, quien también aseveró que desde la noche del sábado se escucharon disparos cercanos en repetidas ocasiones.
Otro acribillado
Al filo de las 11 de la mañana un vehículo tipo pick up, color gris plomo, le dio persecución a dos hermanos en un tramo de unas tres cuadras. Se trata de Fredin Iván Rivera Mejía, de 20 años, quien caminaba con su hermano antes de su muerte y que recibió unos 13 impactos de bala. “Mi hermano, cuando vio el carro, me dijo que corriera y yo no entendía por qué tenía que hacerlo. Llegamos donde vive una hermana de nosotros y él se metió por el callejón, mientras yo corrí hasta el bordo, pero los del carro se bajaron y entraron a dispararle, yo sólo escuché los tiros”, relató con tristeza.
Cuarto asesinado
Durante la misma mañana fue llevado de emergencia a una clínica privada del sector el joven Elvin Josué Guifarro Aceituno, con seis orificios de bala en su tórax. Guifarro era originario de Atlántida y residía en la misma colonia que los otros tres asesinados. Además era motorista y fue atacado en un campo de fútbol. Se presume que fue para robarle su arma y un celular que portaba.
Algunas personas que llegaron a la clínica dijeron que Elvin era un joven trabajador, pero aseguraron que él hace un tiempo venía diciendo que el día en que él falleciera, lo velaran en su colonia Llanos de Sula número tres, como presintiendo su pronta muerte.
La Policía Preventiva y la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) ayer no tenían muy claro el móvil de los hechos, sin embargo, no se descartó la relación que podría haber entre los sucesos de ayer en el popular sector.
Ayer mismo se montó un retén en lugares cercanos al sector pero fue infructuoso ya que no se dieron capturas de personas que podrían estar involucradas con el lamentable hecho.
Familiares de las víctimas dijeron desconocer las razones por las que habrían sido ultimados sus parientes. Las familias afirmaron que las víctimas no tenían enemigos ni cuentas pendientes ya que eran personas trabajadoras.
Sin embargo demandaron de las autoridades policiales celeridad en el proceso de investigación para dar con el paradero de los criminales.