Honduras
Una orden de captura internacional en el nivel máximo de "alerta roja" contra tres ex funcionarios del gobierno del depuesto presidente Manuel Zelaya estaría librando la Interpol en las próximas horas.
La Policía Internacional (Interpol) solicitó copia del requerimiento fiscal presentado por el Ministerio Público a los Juzgados de lo Penal de Francisco Morazán, donde se acusa a Rixi Moncada, ex gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee); Rebeca Santos, ex ministra de
Finanzas y miembro de la junta interventora de la Enee y Arístides Mejía, ex comisionado vicepresidente de la República y presidente de la misma junta.
Al decretarles "alerta roja", los tres prófugos de la justicia hondureña podrán ser capturados en cualquier país en que se encuentren y así evitar que evadan la justicia.
Los tres ex funcionarios públicos son acusados por suponerlos responsables de cometer los delitos de fraude y abuso de autoridad en perjuicio de la administración pública, al realizar un contrato de arrendamiento por 18 millones de lempiras sin ser ese el monto autorizado para el alquiler de inmuebles para oficinas de la estatal eléctrica.
Hechos
Según el requerimiento fiscal, en el mes de enero de 2009, Rixi Moncada, siendo gerente de la Enee, suscribió con autorización de Mejía y Santos un contrato de arrendamiento por la cantidad de 18 millones de lempiras anuales por el edificio donde funcionan actualmente las oficinas de la Enee, ubicado a inmediaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah).
A los dos miembros de la Junta Interventora, para la recuperación de la estatal, se les cuestiona por no haber sometido a licitación pública el alquiler de dicho inmueble, violentando de esta forma la Ley de Contrataciones.
La Enee solo tenía disponible para el alquiler de un inmueble la cantidad de siete millones de lempiras.
Este requerimiento podría ser ampliado en los próximos días ya que se han encontrado más actos irregulares en el alquiler de otros inmuebles.
* Alerta roja: Con la emisión de la orden de captura internacional con alerta roja, los implicados serán capturados en cualquier país en el que estén.