Honduras
Los celos y la violencia intrafamiliar se fundieron para acabar en una nueva desgracia pasional.
Doris Marina Martínez, de 34 años, madre de dos menores de edad y costurera por oficio fue asesinada ayer en horas de la mañana por su compañero de hogar llamado Carlos Armando Zúniga, de 37 años, quien laboraba como guardia de seguridad.
Según versión familiar, la pareja tenía cerca de 15 años de convivir y habían procreado dos hijos.
Los dolientes relataron que la mujer estaba convaleciente debido a que le detectaron anemia y gastritis intestinal, por lo que estaba viviendo en la casa de una sobrina que la cuidaba ya que los médicos le recomendaron reposo total y el esposo no podía cuidarla por el trabajo que desempeñaba.
Manifestaron que Zúniga llegaba a visitarla todos los días para ver cómo evolucionaba su salud y también para pedirle que regresara a la casa al lado de sus hijos.
Pero el día de ayer en horas de la mañana y luego de cumplir con su turno de laborar en la noche se dirigió a la casa donde reposaba su mujer y entró al cuarto donde estaba acostada y comenzaron a platicar en vos baja, por lo que los demás familiares no pudieron escuchar lo que dialogaban. "Ellos estaban hablando quedito nosotros no los escuchamos después solo oímos un tiro y cuando nos levantamos a ver, él se apuntó en la cabeza y le gritamos que no lo hiciera, pero no nos escuchó" aseguró un pariente.
Aún con vida, la mujer fue trasladada al hospital Escuela pero al ingresar a la sala de emergencia falleció mientras que su homicida murió de manera instantánea al dispararse en la cabeza.
Por su parte, los compañeros de trabajo de Zúniga manifestaron que este había comprado el arma hace dos meses y que la pistola es una calibre 38 milímetros, al mismo tiempo que no salían del asombro de lo ocurrido.
Una hermana de la fémina dijo que su hermana sufría mucho "desde que se metió con él, la golpeaba mucho por eso ella se fue de la casa y le había dicho que se iban a separar".
* Dedicada: Doris Martínez fue descrita por sus vecinos como una mujer luchadora, que cuando estaba bien de salud se dedicaba a costurar ajeno todo el día.