Honduras
Un supuesto traficante de origen libanés detenido en Honduras fue trasladado a Estados Unidos e inculpado ayer miércoles por planear suministrar armas a la guerrilla colombiana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a cambio de cocaína.
Se trata de Jamal Yousef, traficante de armas internacional y ex miembro del ejército sirio, quien fue inculpado en una corte federal de Nueva York, donde llegó ayer tras ser detenido en Honduras.
Según la Fiscalía, a Yousef le espera una pena mínima de 20 años de cárcel y máxima de cadena perpetua.
Yousef está acusado de haber negociado desde 2008 con supuestos miembros de las FARC para venderles armas.
Poco después de que fue llevado Estados Unidos horas antes, Jamal Yousef se declaró inocente el miércoles ante una corte federal de Manhattan de vender drogas para ayudar a terroristas. Quedó detenido sin derecho a fianza.
Su abogado designado por la corte, Phil Weinstein, dijo que Yousef ha estado bajo custodia en Honduras durante los últimos tres años. Declinó hacer más comentarios.
Los fiscales dijeron que Yousef era un traficante internacional que acordó vender armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, un grupo insurgente que el gobierno estadounidense, el colombiano y la Unión Europea tienen catalogado como una organización terrorista. Las armas le habrían sido pagadas con una tonelada de cocaína.
Los guerrilleros eran en realidad informantes de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, que permitieron la captura de Yousef. A cambio de 938 kilos de cocaína, Yousef proponía entregar a las FARC 100 fusiles de asalto AR-15, 100 fusiles M-16, 10 ametralladoras M-60, explosivos C-4, 2,500 granadas de mano y granadas propulsadas por cohetes. Yousef, que decía aprovisionarse en armas a través del grupo Hezbolá pro iraní, también propuso a quienes creía eran guerrilleros colombianos de las FARC suministrarles por lo menos 17 misiles tierra-aire, afirmó la Fiscalía.
El libanés estaba preso en Honduras desde 2006, por tráfico de armas y falsificación de pasaportes, pero en las últimas semanas gozaba de medidas previas dictadas por un tribunal de justicia.
Durante su permanencia en la Penitenciaría Nacional, el hombre mantenía un vehículo Hummer para salidas.