Honduras
Ganarse la vida de manera honrada a través de la distribución de abarrotería en Talanga, Francisco Morazán, tiene al borde de la muerte a dos comerciantes que fueron heridos ayer en un sangriento asalto ocurrido en ese municipio.
Diego Palma (56) y óscar Vidaur (59) fueron víctimas de la delincuencia en la comunidad de El Tamarindo, Talanga, cuando a las 4:00 de la tarde regresaban de su acostumbrada faena de suplir pulperías de ese lugar cuando fueron interceptados por tres malvivientes fuertemente armados. Los comerciantes se trasladaban en un camión Toyota, Dina, que venía semivacío de mercadería, siendo despojados de alrededor de 50,000 lempiras que traían producto de la venta del día y una pistola calibre 38.
En una camilla esperando ser atendido, los heridos relataron que de repente los malhechores aparecieron en medio de la calle y que de inmediato dispararon al vidrio frontal del automóvil, siendo reducidos a la impotencia y obligados a entregar el dinero que portaban, así como el arma de fuego que no pudieron usar por la rápida acción de los delincuentes.
Atención médica
Los heridos fueron trasladados al hospital Escuela, en donde Vidaur se debate entre la vida y la muerte, ya que recibió cinco impactos de bala calibre desconocido en diferentes partes del cuerpo, de los cuales uno impactó en la cabeza, por lo que su estado de salud fue declarado en reserva. Para el traslado hacia la capital fue necesario movilizar una unidad de la Cruz Roja de Tegucigalpa con un equipo de paramédicos y socorristas, quienes brindaron los primeros auxilios.
Palma y Vidaur son originarios de Talanga y su actividad principal es suplir de comestibles y otros artículos las pulperías y pequeños negocios en el área urbana y rural de este municipio.
De acuerdo con relatos de vecinos de El Tamarindo, la escasa presencia policial ha obligado a muchos comerciantes de la capital y de Talanga a suspender la distribución de mercancías en ese lugar.