Honduras
Saber que en cualquier momento podían ser capturados por tener una orden de aprehensión pendiente obligó a presentarse de manera voluntaria a los tres cabecillas de la toma en el Instituto Nacional Agrario (INA).
Los ahora imputados fueron identificados como María Betanco, Deysi Felipa Ibarra y Santos Cornelio Chirino, todos dirigentes campesinos.
Durante la toma en las instalaciones del INA, los tres sospechosos no estuvieron en el interior del edificio; se presume que los acusados eran los que coordinaban las movilizaciones de los campesinos y propiciaron que estos se tomaran las instalaciones. Una vez adueñándose del INA, los supuestos cabecillas les daban alimentos a los campesinos que estaban dentro de la institución, también les decían las consignas que tenían que decir cada día.
Mientras los humildes campesinos pasaban calamidades en la edificación Betanco, Ibarra y Chirino disfrutaban de la comodidad de su hogar.
A estas tres personas se les dictaron medidas sustitutivas de no salir del país y presentarse cada 15 días a los juzgados; los 49 campesinos pasaron seis días en las celdas de la Penitenciaría Nacional.
En la audiencia inicial, a los campesinos se les otorgaron medidas sustitutivas de no salir del país, presentarse semanalmente a los juzgados de su localidad y no participar en ningún tipo de manifestaciones.