Honduras
En medio de fuertes operativos ejecutados por pelotones del Comando de Operaciones Especiales "Cobra", se registró la muerte de un albañil la mañana de ayer en la colonia Obrera, mientras que en el kilómetro 8 de la carretera que conduce al departamento de Olancho fue encontrado el cadáver de un joven ejecutado a tiros.
Al filo de las 6:00 de la mañana, al costado sur del Cementerio General, calle principal que conduce al barrio El Pastel, tres presuntos delincuentes ultimaron a balazos al joven Santos Virgilio Godoy, de 21 años, originario de Alubarén, Francisco Morazán, y residente en la zona.
Las pesquisas preliminares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) indican que el móvil del crimen fue el asalto, lo está sujeto a confirmación por los agentes asignados al caso.
Un nutrido pelotón de elementos cobras y policías preventivos que realizaban un vasto operativo en la zona realizaron una búsqueda con el fin de capturar a los autores materiales del crimen.
Extraoficialmente se conoció que la DNIC arrestó a tres sospechosos y los trasladó a las instalaciones del cuerpo policial para efectos de investigación.
El señor Patricio Hernández relató que Godoy trabajaba en la albañilería y que en horas de la mañana, que transitaba por la calle, fue interceptado por los malhechores, quienes le dispararon varias veces matándolo en el acto.
Joven ejecutado
Casi a la misma hora en el kilómetro 8 de la carretera que conduce a Olancho, a la altura de la aldea El Guanábano, fue descubierto el cadáver de un hombre con disparos en la cabeza, lo típico de las ejecuciones.
El cuerpo inerte estaba boca abajo sobre la maleza en la orilla de la calzada, de donde fue levantado tras el reconocimiento legal realizado por empleados del Ministerio Público y un equipo de la Sección de Inspecciones Oculares de la DNIC.
Las autoridades no lograron conocer la identidad del finado debido a que no hallaron los documentos personales al realizar el levantamiento, por lo que el cadáver fue ingresado a la morgue capitalina en calidad de desconocido.
El fallecido era de piel blanca, contextura delgada y con una edad aproximada de 20 a 25 años, mientras que en el cuello tenía un tatuaje en forma de una corona de espinas.
Vestía un pantalón jean color azul, calcetas blancas y sin camisa.
Agentes de la DNIC inspeccionaron el área en busca de evidencias que les condujeran a identificar a los responsables del sangriento suceso.