Honduras
Quince muertos fue el saldo del sangriento fin de semana en la capital, mientras que equipos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) realizan las pesquisas orientadas a esclarecer todos los casos, principalmente, el ocurrido en Villa Nueva, que dejó cinco víctimas.
El caso más fuerte se registró al filo de las 8:00 de la noche en el sector 6 de Villa Nueva, entrada a la residencial Honduras, en donde las autoridades competentes reconocieron los cadáveres de Marcos Vinicio Matute Acosta (38), Kenneth Josué Ramírez Rosa (23), Gabriel Antonio Corrales Zelaya (34), Roger Andrés Reyes Aguilar (23) e Isaac Enrique Soto Coello (24).
El dictamen preliminar del perito forense que participó en el levantamiento de los cuerpos indica que los infortunados fallecieron de laceración cerebral producido por disparos de arma de fuego, sin que se conozcan los móviles del ataque criminal.
Un equipo de la DNIC inició las averiguaciones de rigor orientadas a esclarecer el quíntuple crimen, pero hasta ayer no tenían pistas de los autores materiales.
El inspector Walter Romero reveló que un equipo trabaja en las investigaciones del hecho con apoyo de un testigo protegido, por lo que esperan dar con los responsables en las próximas horas.
En el transcurso de la mañana de ayer los dolientes retiraron los restos mortales para su velatorio y posterior sepultura, al tiempo que demandan que el crimen no quede en la impunidad. El oficial confió que uno de los fallecidos tenía antecedentes penales, aunque prefirió no ahondar en detalles para no entorpecer el trabajo de los investigadores.
Otros hechos
El domingo a las 9:15 de la mañana las autoridades realizaron el levantamiento de dos cadáveres en la salida a Olancho, en donde identificaron a una de los fallecidos como Edwin David Gómez, mientras que el otro fue ingresado a la morgue en calidad de desconocido.
Por otra parte, en el kilómetro 4 de la carretera que conduce a la aldea de Mateo, la Policía tomó nota del cadáver de un hombre no identificado, con edad aproximada de 25 a 30 años, quien fue ultimado a balazos. El infortunado vestía pantalón jeans azul, sudadera gris y calzaba zapatos negros con calcetas blancas. Hasta ayer la DNIC no manejaba los móviles del crimen.
También a las 11:40 de la noche en la colonia Monterrey fue reconocido el cadáver del señor Marco Tulio Aguilar, de 43 años, originario de Orocuina, Choluteca y residente en San José de La Peña de Comayagüela.
Testigos relataron que el ahora occiso salía de la iglesia cristiana Sembradores de Amor y que varios malhechores que se conducían en dos vehículos, un gris y otro blanco le dispararon provocándole la muerte al instante.
Los criminales huyeron tras cometer la fechoría, mientras que la DNIC inició las pesquisas orientadas a identificarlos para darles captura.
Así mismo en el hospital Escuela se realizó el levantamiento del cadáver del joven Carlos Tomás Whitaker, de 24 años, quien falleció de varios balazos que recibió al ser atacado por criminales que se conducían en un carro blanco en el sector conocido como San José de La Montaña.
A la lista de víctimas de la violencia se sumó el joven Amado de Jesús Elvir Cruz, de 18 años, originario de Patuca, Olancho, residente en la colonia Israel Norte, quien en horas de la noche se dirigía hacia su vivienda cuando se produjo una balacera en el interior de una cantina y fue alcanzado por un proyectil, por lo que fue trasladado al hospital Escuela, donde expiró.