Honduras
El luto, la indignación y la impotencia imperan en el gremio periodÃstico por el poco avance en las investigaciones de los asesinatos de los hijos de dos comunicadores.
El pasado 16 de diciembre fue asesinada por varios sicarios Nicolle RodrÃguez Cabrera, de 16 años, hija de la comunicadora Karol Cabrera.
Las autoridades del gobierno señalaron como culpables a miembros de la denominada resistencia zelayista, quienes lo habrÃan para vengarse por la posición polÃtica adoptada por Cabrera. A Nicolle le sobrevive su bebé prematuro que lucha por ganarle la batalla a la muerte, ya que el niño fue retirado del vientre de su madre cuando ella ya habÃa fallecido.
Un dÃa después, en similares circunstancias fue asesinado, a bordo de un taxi, Edwin Canaca, de 22 años, hijo del periodista del mismo nombre, que labora en la oficina de Relaciones Públicas del Instituto de Previsión Militar (IPM).
La PolicÃa aún no ha dado una versión oficial de cada uno de los crÃmenes, tampoco han dado avances de las investigaciones, por lo que varios miembros del gremio periodÃstico se mantienen preocupados y temen que estos asesinatos queden en la impunidad. En ninguno de los crÃmenes se han producido capturas ni allanamientos para encontrara a los homicidas de los dos jóvenes.
Varios sectores de la sociedad siguen exigiendo a las autoridades de seguridad que se comience la regulación de las motocicletas y que se prohÃba que dos hombres se transporten en este vehÃculo de dos ruedas. Otra de las propuestas formuladas es que se implemente el uso del chaleco con el número de la placa de la motocicleta, para que los conductores puedan ser identificados al momento de cometer un crimen.