Honduras
Las celebraciones de fin de año de algunas familias terminaron convertidas en tragedias que llenaron de dolor y luto a la ciudadanía. De manera preliminar se conoció que a nivel nacional, al menos 34 personas fallecieron por diferentes causas durante las fiestas de fin de año y que se suman a las 32 muertes que se contabilizaron para las celebraciones navideñas.
Las cifras exactas de las muertes a nivel nacional, así como de las incidencias delictivas del 2009, serán dadas a conocer el lunes por la Secretaría de Seguridad.
Violencia
La mayor parte de los fallecimientos fueron provocados por la delincuencia común y organizada, ya que muchas personas murieron al haber recibido disparos, o en otros casos puñaladas. Las muertes por accidente de tránsito tampoco quedaron atrás.
Según informe con fecha de ayer, brindado por la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), un ochenta por ciento de las muertes violentas que se reportaron el 31 de diciembre de 2009 fue por asaltos en perjuicio de los ahora occisos.
También la imprudencia de los conductores de no observar la parte trasera de su vehículo antes de retroceder provocó la muerte de dos niñas en diferentes sectores de la capital.
En las fiestas de navidad se reportaron 25 heridos a causa de estos percances viales, mientras que para año nuevo todavía ayer no se tenían las cifras exactas.
En la morgue
Solo a la morgue capitalina, el 31 de diciembre, ingresaron once cadáveres que fueron trasladados de distintos puntos del país. Mientras que hasta en horas del mediodía de ayer ya habían ingresado cinco cuerpos.
Según el libro de ingresos de cadáveres, que maneja la Morgue Judicial de Tegucigalpa, durante el 2009 se autopsiaron 2,143 cuerpos, de los cuales entre 50 y 60 no fueron retirados por sus familiares por lo que fueron enterrados en fosas comunes en el cementerio Divino Paraíso de Comayagüela.
Estas cifras reflejan que un promedio de seis cadáveres ingresó a diario a la morgue capitalina. En cuanto al ingreso de cadáveres del sexo femenino para el cierre de 2009, se informó que la mayoría eran mujeres entre los 15 y 35 años y una cifra menor eran niñas.
Mientras que en el caso de los varones se presenta casi el mismo fenómeno ya que gran parte comprendía una edad entre los 18 y 35 años, y la mayoría murió de manera violenta a manos de la delincuencia.
Aumento de homicidios
Según estadísticas brindadas por la Secretaría de Seguridad, el 2009 fue uno de los años con mayor violencia para el país ya que hasta el mes de noviembre ya se reportaban mil homicidios más que en 2008.
Entre los homicidios ocurridos en el 2009 están los asesinatos de seis agentes de la DNIC, siendo la última víctima la detective Celina Galeano Sorto, de 29 años, hecho ocurrido el pasado 31 de diciembre en las cercanías de Sabanagrande.
El 13 de diciembre también fue ultimado de varios disparos el agente de la misma dependencia, Luis Miguel Mejía Tercero, de 37 años.
Según estadísticas, una gran parte de los crímenes fueron cometidos por sicarios que se conducían en motocicletas y otros en vehículos robados. Para el caso, el martes 8 de diciembre fue asesinado por dos sicarios el titular de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico (DLCN), general retirado, Julián Arístides González Irías.
Policía urge más atención
A pesar de que, según un informe de la Policía Nacional, donde se muestra que las diligencias investigativas han aumentado y se ha logrado la captura de algunos criminales, esta dependencia no se ha dado abasto para combatir la delincuencia que impera en el país.
Y es que la semana pasada quedó evidenciada la participación de miembros de la Policía en bandas delictivas. El 30 de diciembre fue capturado en El Chimbo el agente Cobra Víctor Manuel Tejada, quien minutos antes había asaltado un banco junto con tres compinches.
Mientras que ese mismo día fue detenido en Intibucá, La Esperanza, el comisario de Policía Fredy Alexánder Espinal Montoya, quien estaba asignado a la jefatura de San Pedro Sula.
Al comisario se le sindica con una banda de asaltantes que se dedica a atracar furgones en la zona norte del país.