Honduras
Los cuerpos calcinados de tres personas, dos hombres y una mujer, eran el elemento principal de una escena macabra en la carretera vieja del sur, sector conocido como puente El Águila, cerca de la aldea San Vicente, en el Distrito Central. Mientras tanto, en el kilómetro 35 del corredor hacia Olancho, la policía tomó nota del cadáver de un hombre relacionado con el mismo caso.
Entre las víctimas, los dolientes identificaron parcialmente a Pedro Muñoz Zepeda y a la mujer de la que solo dieron el nombre de Karla, porque el crimen lo manejan en un ambiente de hermetismo.
Mientras tanto, el cadáver encontrado en la carretera a Olancho, a la altura de la cuesta El Ocotillo, corresponde a José Santos Martínez García, de 31 años, quien residía en la aldea El Retiro de Comayagüela, según el informe policial.
Macabro hallazgo
Eran las 6:30 de la mañana cuando la policía recibió información sobre el hallazgo de tres cuerpos carbonizados en un matorral cercano a dicha comunidad situada al sur de la capital.
Varios policías se desplazaron en una patrulla y al verificar lo sucedido procedieron a realizar las coordinaciones para el reconocimiento legal.
Uno de los cuerpos, el de un varón, quemado en un 30 por ciento, estaba boca abajo, amarrado de las manos hacia atrás, los ojos vendados con una cinta adhesiva y con un disparo en la cabeza.
A un metro de distancia quedaron los otros dos cadáveres carbonizados en casi un 50 por ciento, por lo que resultó difícil la plena identificación.
Oficiales y agentes de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) llegaron en dos vehículos a realizar las pesquisas preliminares en torno al triple crimen, pero no lograron conocer los pormenores de lo ocurrido debido al hermetismo de la gente.
Varios miembros de una familia se presentaron minutos más tarde a la escena del crimen y entre un mar de dudas, llanto y desmayos afirmaron que entre los cuerpos inertes estaban el de Pedro Muñoz Zepeda y el de Karla, pero prefirieron no ahondar en detalles.
En pláticas con policías, una doliente aseguró que los tres infortunados salieron el sábado a las 5:00 de la mañana con destino a Talanga, Francisco Morazán, a comprar un vehículo a bordo de un turismo marca Nissan Sentra, color gris, y que llevaban bastante dinero.
En otro automóvil marca Ford tipo turismo, también color gris, se conducían José Santos Martínez García y otra persona, de quien no se logró conocer el nombre y hasta ayer se desconocía su paradero.
La versión que maneja la DNIC en torno a la muerte de Martínez García es que al filo de las 6:00 de la tarde se escuchó una balacera que duró 20 minutos aproximadamente, luego una camioneta negra salió a exceso de velocidad en dirección a Olancho.
La hipótesis preliminar que maneja la policía sobre la matanza es que se trata de un hecho típico del crimen organizado, por lo que realiza una serie de averiguaciones orientadas a establecer los móviles.