Honduras
Escondidos entre las sombras de la noche, delincuentes aún no identificados penetraron a la vivienda de una honorable familia de esta comunidad y enseguida ultimaron a los jefes del hogar, el comerciante Hugo Noé Contreras y su esposa, la doctora Janeth Lourdes Marroquín.
El hecho ocurrió en la colonia Jarín en el momento en que los esposos y sus hijos dos hijos menores se disponían a tomar sus alimentos.
Los delincuentes ingresaron por el jardín a la vivienda que se ubica en la carretera que conduce hacia la ciudad de La Paz y de inmediato encañonaron a las víctimas, al tiempo que les exigían dinero.
La mesa estaba servida cuando sorpresivamente ingresaron los maleantes fuertemente armados, luego de derribar una puerta.
El comerciante reaccionó sacando un arma y fue entonces que fue asesinado junto con su esposa, frente a sus dos hijos de tres años y nueve meses, según reportó la Policía.
Drama
Las autoridades se presentaron al lugar hasta las once de la noche, luego de que fueron alertadas por los vecinos que escucharon los disparos. Cuando la Policía llegó encontró al niño de nueve meses en medio de un charco de sangre de sus padres.
La familia recién había regresado de la aldea San Jerónimo, donde había asistido al sepelio de un pariente, cuando ocurrió el crimen.
Petrona Hernández, madre de Hugo Contreras, afirmó que desde hace cuatro años su hijo había regresado de Estados Unidos para casarse con su novia de toda la vida, y que desde su regreso fundó dos farmacias en Comayagua; también se dedicaba al cultivo del café.
"Mi hijo no tenía enemigos, no entendemos por qué los mataron, ellos se ganaban la vida honradamente", apuntó Hernández.
Hoy en Comayagua se realizará el sepelio de los esposos Contreras, en medio del dolor de familiares y amigos, que repudiaron este hecho violento que enluta a la sociedad de Comayagua.