Honduras
En la lÃnea fronteriza de los municipios de Campamento, en este departamento y Guaimaca, Francisco Morazán, las autoridades civiles y militares oficializaron la campaña de prevención forestal 2010, de la cual se esperan magnÃficos resultados.
La meta es proteger al menos dos millones de hectáreas de bosque en toda la región y con ello se estarÃa evitando un "Olancho en llamas" con la consecuencia de millonarias pérdidas económicas y una masiva destrucción ambiental.
Los protagonistas serán los soldados de las Fuerzas Armadas (FF AA), Cuerpo de Bomberos, Instituto Conservación Forestal (ICF), las alcaldÃas municipales, Cruz Roja Hondureña, con la colaboración de otras instituciones y el pueblo en general.
Arturo RodrÃguez, director regional del ICF, estimó que cada año son cuantiosas las áreas de bosque consumidas por el fuego, que en su mayor parte es provocado por personas inescrupulosas.
Rigoberto Contreras, comandante del Cuerpo de Bomberos, segura que en Honduras se debe aplicar la ley de Alaska, que cuando hay incendios forestales por negligencia del propietario de la tierra, el estado se la expropia.
Alex Meléndez, vicealcalde Campamento, dijo que es necesario proteger uno de los sectores más ricos en bosque que tiene Olancho, agregó que las autoridades edilicias ya tienen listo el plan de protección forestal para la presente época de verano.
Castigo a los pirómanos
Roger Abraham Maldonado, comandante de la 115 Brigada de InfanterÃa, con asiento en Juticalpa y con jurisdicción en los departamentos de Olancho, Colón y Gracias a Dios, dijo que "con el apoyo y la motivación las alcaldÃas se puede contribuir a obtener buenos resultados a favor de la foresta".
"Cada municipalidad debe tener una cuadrilla para control de incendios, las cuales serán apoyadas por el Ejército para hacer mas efectiva la acción preventiva", dijo.
"Además, es necesario unir esfuerzos para que elementos de la PolicÃa Preventiva y el Ministerio Público realicen tareas de campo en los lugares donde se desatan los incendios y conocer quiénes son los responsables para aplicarles ley", agregó Maldonado.
La Ley Forestal establece que se comete delito cuando un manejador del bosque que tiene un plan de manejo o una propiedad privada no le da protección. La pena abarca desde seis meses hasta doce meses de prisión.