Honduras
Luego de entregar su carro de trabajo el sábado por la noche, Olvin Muñoz, un taxista de 28 años, decidió salir de su casa a departir con amigos para combatir el estrés. Horas más tarde, desconocidos lo dejaron muerto, cerca del puente Amapa.
Su hermano menor lo vio por última vez, como a las nueve de la noche, comiendo en una glorieta del pueblo; nadie sabe con certeza qué ocurrió después, solo que a media noche varios desconocidos llegaron al lugar donde Olvin aún estaba divirtiéndose.
Ayer domingo, como a las seis de la mañana, sus documentos aparecieron tirados en la calle. Su hermano, entonces, fue a la Policía para averiguar si Olvin había sido detenido, pero como no lo encontró, avisó a su padre y comenzó la búsqueda, en los alrededores del pueblo.
A las ocho de la mañana encontraron su cuerpo cerca del puente en la salida hacia la carretera del norte, con varios balazos de calibre desconocido. La Policía todavía no tiene un motivo del crimen establecido. Su padre asegura que no tenía enemigos ni había sido amenazado.
Recuerda que siempre le previno que no saliera solo, especialmente de noche, porque Río Lindo, también era un lugar con mucha delincuencia común y que nadie estaba seguro.