Honduras
La puesta en marcha de un plan estratégico y permanente para evitar que los operadores de justicia sigan siendo vulnerables frente a la delincuencia es lo que piden los operadores de justicia.
Ese es el criterio de la jueza de sentencia, Norma Iris Coto y el coordinador regional de fiscales del Ministerio Público, Rafael Fletes.
Se lamentó que mientras los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), andan hasta con cuatro guardias, los jueces no cuentan con las más mínimas medidas de seguridad ni siquiera en los edificios donde trabajan.
"Las autoridades superiores no tienen conciencia del riesgo que corremos los jueces y fiscales, que somos los encargados de impartir justicia", dijo Coto.
Después de que fuera dañado el edificio del Poder Judicial en San Pedro Sula por el terremoto del año pasado, los juzgados funcionan en diferentes inmuebles de la ciudad, donde no hay guardias en los portones de acceso ni en los estacionamientos y ni siquiera un detector de metales en las puertas.
Esto se presta para que cualquier persona ingrese, incluso con armas de fuego y no hay nadie que pida identificación.