Honduras
Los moradores se encerraron en sus casas y los policÃas tuvieron que retroceder porque la zona estaba convertida en un campo de batalla.
Una lluvia de balas disparadas con armas pesadas y explosiones de granadas crearon un ambiente de zozobra, terror y muerte.
Según el reporte de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), el saldo fatal de un enfrentamiento armado que se desató en una colonia cercana al hospital San Francisco fue de tres muertos, un herido y daños materiales.
Entre las vÃctimas la policÃa identificó a Santos Mauricio Zelaya Reyes, de 38 años, y Carlos Augusto DÃaz Ruiz, cuya edad no fue precisada, además de una tercera persona de quien no se conoció el nombre debido a que no portaba documentos.
Los cuerpos de investigación policial manejan que hubo heridos que huyeron de la escena y hasta ayer no tenÃan pistas de ellos.
Los tres cadáveres fueron trasladados a la morgue de Medicina Forense de la capital, de donde ayer los dolientes retiraron los restos mortales de Zelaya Reyes y este dÃa serán sepultados en su lugar de origen, en una aldea perteneciente a la cabecera departamental.
En la ciudad el caso se maneja en total hermetismo, incluso los datos que tiene la policÃa son escuetos debido al temor que generan este tipo de incidentes violentos.
Guerra sin cuartel
El jueves a las 4:00 de la tarde el ambiente era de tranquilidad en un sector residencial situado al oriente del principal centro hospitalario de esta ciudad.
Un repentino tiroteo se desató y transcurrieron más de cinco minutos entre disparos y explosiones de granadas de fragmentación, lo que algunos moradores comparan como una guerra.
Varios agentes de la policÃa se movilizaron al lugar, sin embargo, se vieron obligados a retroceder debido a que la situación ya estaba fuera de control y por su inferioridad numérica no tuvieron la capacidad de intervenir, lo que ha creado alarma entre los ciudadanos.
En la calle quedó un cuerpo encendido en llamas y a pocos metros la policÃa halló una granada sin detonar, asà como un proyectil de fusil AK-47, entre otras evidencias.
Un microbús partió del sitio con varias personas a bordo y horas más tarde las autoridades competentes reconocieron dos cadáveres, uno en su interior y otro a pocos metros de distancia, en la salida de la carretera que conduce hacia la capital.
El informe enviado a la DNIC de la capital solo establece que el caso está en proceso de investigación para identificar a los responsables de la balacera que una vez más dejó un baño de sangre en la cabecera departamental.