Honduras
Las tradicionales clases de natación se convirtieron en una tragedia. A la una de la tarde de ayer, Rafael MencÃa Ulloa, de 33 años, perdió la vida en el rÃo Guacerique, a la altura del proyecto habitacional Ciudad Mateo, en la capital.
Todos los sábados, la vÃctima llegaba al lugar de la tragedia con el único objetivo de enseñar a nadar a sus sobrinos José Francisco Osorto MencÃa y Yenny Alondra Osorto MencÃa, y a dos vecinos: Guadalupe Zelaya y Waleska Zelaya, todos residentes en la colonia Santa Cecilia de Comayagüela.
Los parientes que llegaron al reconocimiento del cuerpo dijeron que desde hace diez años visitaba el lugar porque las aguas del rÃo no son turbulentas y eso permite que los niños aprendan a nadar sin mayores dificultades.
Sin embargo, eso cambió en pocos segundos. Guadalupe Zelaya, de 11 años de edad, relató que cuando estaban dentro del agua MencÃa Ulloa le dijo que le habÃa dado un calambre y posteriormente desapareció en el rÃo.
Para lograr rescatar el cadáver fue necesaria la participación del Cuerpo de Rescate Acuático del Cuerpo de Bomberos.
Tragedia en Pimienta
Tres miembros de una familia murieron ahogados mientras limpiaban un pozo de malacate.
Con el propósito de ganarse unos lempiras, los miembros de la familia Guillén limpiaban el pozo de unos 12 metros de profundidad en el sector conocido como La Barranca, en la carretera que conduce desde Pimienta a la aldea de Santiago.
Amarrados con un lazo para sostenerse, los jóvenes Elvin, Marlon Alexander y Erlin Guillén, más una persona no identificada, se encontraban limpiando el pozo; sin embargo, su peso hizo que las cuerdas cedieran y cayeron al fondo del pozo.
Al ver lo que ocurrÃa, Rodolfo Guillén, de 60 años, padre y tÃo de los jóvenes, logró sacarlos con ayuda de otras personas.
El sexagenario logró poner a salvo a Elvin y a otro hombre del que no se precisó el nombre.
También lograron sacar con vida a Erlin, sin embargo, este falleció a consecuencia de los golpes. También murió Marlon Alexander Orellana, de 17 años.
Luego de terminar de rescatar a sus hijos, el sexagenario Rodolfo Guillén murió, según sus parientes, de un paro cardÃaco, ya que no cayó al pozo.