Honduras
Un ciudadano norteamericano y un menor de edad fueron presa de los delincuentes. John Paul Geigel, de 38 años de edad, que estaba asignado a la base aérea de Palmerola, falleció de múltiples heridas producidas cuando fue interceptado por personas desconocidas en la comunidad de Playitas, Comayagua.
También perdió la vida en la misma circunstancia Daniel Antonio Euceda, de 10 años de edad, ya que era uno de los acompañantes de Geigel cuando se dirigían a visitar a familiares a este sector de la antigua capital hondureña.
En el incidente resultó con heridas de bala en el brazo izquierdo Enma Vásquez, esposa de Geigel, igual que su prima Samanta Euceda, quien resultó con varias heridas en diferentes partes del cuerpo.
El reporte policial establece que, a eso de las diez de la mañana del sábado anterior, el extranjero, su esposa y los dos sobrinos se trasladaban de la colonia Valladolid de Comayagua con destino a la comunidad de Playitas, ya que iban a visitar a los familiares de las personas heridas.
En el lugar en que ocurrió el crimen se produjo una nutrida balacera donde el menor y el norteamericano perdieron la vida de manera instantánea, mientras que los heridos fueron trasladados al hospital Escuela.
Según versión de algunos testigos, los ahora occisos se transportaban en un vehículo marca Hyundai Santa Fe color café, placas PCI-4880, propiedad de John Paul Geigel, y de pronto fueron interceptados por los antisociales, quienes sin mediar palabras empezaron a disparar.
Investigaciones
Por este hecho, los agentes de investigación tienen identificadas a dos personas a quienes se les supone responsables de haber cometido el doble crimen, y se espera que sean capturadas lo más pronto posible. Uno de los familiares que llegó a la morgue capitalina a reclamar el cadáver de Daniel Antonio Euceda, quien no dio a conocer su identidad por cuestiones de seguridad, aseguró que su hermana Enma Vásquez, John Paul y los dos menores de edad se dirigían a su casa ubicada en la comunidad de Playitas, a unos pocos kilómetros de la ciudad de Comayagua.
“A eso de las doce del mediodía nos avisaron que los habían tiroteado, algo que no podíamos creer porque casi siempre venían en un bus, pero en esta oportunidad decidieron viajar en el carro de mi cuñado”, dijo uno de los dolientes.
Los familiares de las víctimas desconocen quiénes son las personas que participaron en la muerte de las dos personas y que dejaron heridas a otras dos, por lo que esperan que las autoridades policiales hagan las investigaciones del caso. El cuerpo sin vida del norteamericano se encuentra en la morgue capitalina y los heridos se recuperan en el hospital Escuela.