Honduras
La Fiscalía contra el crimen organizado pidió a la DEA apoyo para las investigaciones con respecto a la avioneta que aterrizó en el aeropuerto La Mesa el pasado viernes por la tarde.
El coordinador del MP, Rafael Fletes, informó ayer que la aeronave con matrícula mexicana XB-KSC, marca y modelo King Air 200, seguirá incautada hasta que las averiguaciones terminen.
"La información que los apoderados legales nos presenten será analizada y verificada por quien la haya emitido", dijo Rafael Fletes.
El fiscal también informó que los representantes de dicha empresa dueña del avión traen una matrícula mexicana que se vence el 16 de este mes y que también será verificada.
El vocero de la policía, Juan Róchez, afirmó que el avión que pilotaba Óscar Alberto Flores López, de 41 años, venía al país para un capitán retirado de nombre Marlon Oswaldo Rodríguez Bulnes, quien lo iba a tener en depósito por mientras lo vendían.
"La avioneta iba para ser vendida en Honduras y quien era el depositario era el capitán retirado Oswaldo Rodríguez", dijo el portavoz policial.
Piden devolución
Los representantes de la empresa guatemalteca de nombre Helica, propietaria de la avioneta, solicitaron ayer al Ministerio Público la devolución del aeroplano y que documente que la nave no tiene ninguna irregularidad, como ya se había hablado.
El apoderado legal de Helica, también de origen guatemalteco, Eric Sandoval, presentó ante la Fiscalía contra el crimen organizado los documentos donde se argumenta que la nave está legal y que no presenta ninguna anomalía.
Explicaciones
El togado argumentó que la avioneta no aterrizó en Guatemala porque no había espacio y que por eso fue que Helica decidió que arribara en el aeropuerto La Mesa.
Eric Sandoval no coincidió con el vocero de la policía cuando se mencionó que la avioneta venía a Honduras para ser vendida.
Sandoval afirmó que la aeronave arribó al país porque aquí le iban a reparar uno de los motores unos mecánicos canadienses que habían sido contratados por la empresa aerocentro, para el 17 de este mes.
"Como todo avión que se compra usado trae desperfectos mecánicos, este no fue la excepción. Después de que la avioneta saliera de México estuvo en Maracibo, Venezuela, y posteriormente, por problemas en uno de los motores, el piloto se vio obligado a aterrizar en Cartagena, Colombia", afirmó el representante de la empresa Helica.
El togado dijo que la razón por la que el aviador aterrizó en Honduras fue porque aquí la iban a reparar y no para venderla, como se había tratado desde un principio.
El representante de los propietarios de la avioneta aseveró que el aeroplano tenía un plan de vuelo y que no sabe por qué motivos se manejó que no lo traía.
Alejandro Matute, apoderado legal aquí en Honduras, dijo que el aeroplano fue comprado en una subasta a un mexicano de nombre Roberto Leiva. Los apoderados legales presentaron una documentación donde se pretende acreditar la propiedad legitimidad de la nave.