Honduras
En total hermetismo manejó ayer la policía la muerte violenta de un soldado de la Guardia de Honor Presidencial ocurrida en la residencia de ex secretario privado del presidente Manuel Zelaya y ahora comisionado presidente de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), Raúl Valladares.
El crimen ocurrió en el interior de la casa 7412 de la residencial Las Hadas, en el sur de la capital, donde reside el funcionario.
La víctima fue identificada como Álvaro Agustín Herrera Espinal, de 22 años, guardaespaldas del funcionario. En el reconocimiento legal se confirmó que Herrera Espinal recibió cinco balazos: uno en el cráneo y con orificio de salida en la barbilla, dos en el pecho, uno en el brazo derecho y otro en la mano.
Supuesto asalto
La versión policial establece que el guardaespaldas fue asesinado por asaltantes que se introdujeron a la amurallada y protegida residencia.
Señalaron que el supuesto asalto se registró ayer al filo de las 4:00 de la tarde; “los maleantes llegaron a bordo de una camioneta marca Nissan Pathfinder color blanco, del modelo viejo, entraron a la casa y encañonaron a varias personas que se encontraban en el interior, luego le dispararon en la cabeza al uniformado, dejándole mortalmente herido”, dijo un agente que pidió permanecer en el anonimato.
Después de cometer el crimen, los supuestos asesinos se dieron a la fuga, mientras los que permanecían en el interior de la casa pedían auxilio a la Cruz Roja y al Cuerpo de Bomberos.
Al llegar a la escena, los socorristas confirmaron que el soldado ya había expirado, por lo que la policía llamó a las autoridades competentes para realizar el reconocimiento legal del cadáver.
Agentes a bordo de patrullas y motocicletas montaron un fuerte operativo, mientras que los jefes metropolitanos ordenaron el cierre de la ciudad con el fin de localizar el supuesto automóvil en que huyeron los criminales.
Hermetismo
El levantamiento se realizó en un ambiente de hermetismo.
De manera prepotente, un coronel de apellido Amaya les ordenó a los reporteros gráficos que se retiraran de la residencia y que no tomaran fotografías de la escena del crimen.
Las autoridades se negaron a señalar si al momento del supuesto asalto Valladares se encontraba en el interior de la residencia. Los portones de la vivienda, que está protegida por un imponente muro, no presentaban señales de haber sido forzados.
Se supo que la jefatura de la Dirección General de Investigación Criminal (DGIC) ordenó asignar un equipo especializado para realizar las averiguaciones del caso. En el reconocimiento del cadáver estuvo presente el jefe del departamento de Homicidios, comisario Mejía Vargas, junto a un equipo de Inspecciones Oculares y técnicos del cuerpo policial.
La hipótesis preliminar que maneja la policía es que se trata de un asalto. Una fuente confió que los malhechores robaron prendas de valor en la residencia, lo que ayer era investigado.
Antecedentes
El viernes 22 de junio del año pasado fue asesinado a balazos el capitán del Ejército Alejandro Motiño, uno de los tres edecanes militares del presidente Manuel Zelaya. Motiño iba llegando a su vivienda, en la colonia Villa Olímpica, al este de la capital, cuando lo interceptaron dos desconocidos que le dispararon cinco balazos.
En aquel momento, Zelaya atribuyó a “sicarios” el asesinato de su edecán.
Exigió que se profundizaran las causas del crimen, sin embargo, hasta ahora las causas no fueron establecidas ni se ha podido dar con los responsables del crimen.
El entonces secretario privado del presidente, Raúl Valladares, calificó el crimen de Motiño como un asesinato político, “por todas las buenas obras del gobernante hondureño”. “Vamos a averiguar quién pagó para que lo mataran”, apuntó.
El 8 de junio de ese mismo año, dos pistoleros asesinaron Olban Valladares, de 51 años, esposo de Gloria Gómez, la secretaria del presidente Zelaya.