Honduras
Los indicios en la escena del crimen hacen presumir a la policÃa que se trató de una cacerÃa humana.
Múltiples balazos presentan los cadáveres de dos hermanos de origen olanchano que fueron descubiertos la mañana de ayer en un sector de la colonia Los Quebrachitos, al oriente de la capital.
Las vÃctimas fueron identificadas como Rolando Antonio y José Exequiel Suazo Andrade, de 24 y 27 años, originarios de Catacamas, Olancho. Uno de los cuerpos quedó tendido en la calle y el otro en un matorral a unos 10 metros de distancia.
Los cuerpos de investigación policial iniciaron las pesquisas en la escena del crimen con el fin de establecer los móviles e identificar a los responsables.
En el área se encontraron cerca de 150 casquillos de arma de fuego calibre 9 milÃmetros, los que fueron levantados por agentes de la Sección de Inspecciones Oculares de la Dirección General de Investigación Criminal (DGIC).
El doble crimen
Según relatos de residentes de la zona, el sangriento suceso ocurrió entre las 9:30 y las 10:00 de la noche cuando se escuchó una nutrida balacera que duró varios minutos, pero fue hasta en horas de la mañana que hallaron los dos cadáveres.
El de Rolando Antonio quedó boca arriba en un callejón de tierra y el de su hermano en un barranco en la misma posición con el rostro desfigurado a tiros, ya que los criminales siguieron disparándoles después de quitarles la vida.
A la hora del reconocimiento legal ningún familiar de los infortunados estuvo presente, lo que hizo sospechar a la policÃa que no eran residentes del lugar.
Motoristas olanchanos
En horas de la tarde la compañera de hogar de José Exequiel, Saudy Yamileth Aguilera, llegó a la morgue capitalina para percatarse de lo ocurrido y confirmó que residÃa en el cerro de Mololoa, en la misma zona.
Relató que su marido trabajaba de motorista de equipo pesado y que él fue a la terminal de buses de la empresa de transportes que viaja a Olancho a recoger a Rolando Antonio, quien trabajaba de taxista en aquel departamento, pero que no tenÃan enemigos.
Las investigaciones
La DGIC no lograba ayer determinar los móviles del hecho sangriento, aunque no descartan que pueda tratarse de un ajuste de cuentas.
En los archivos criminales se constató que Rolando Antonio Suazo tenÃa una orden de captura librada por el Juzgado de la Niñez el 26 de diciembre del 2001 por asociación ilÃcita. En tanto José Exequiel fue detenido dos veces por daños y portación ilegal de armas.