Honduras
La desesperación de una madre por recuperar a su hija raptada la puede orillar a hacer cualquier sacrificio y pelear como una fiera por lograr su objetivo.
La señora María Concepción García no lo pensó dos veces para acompañar a un pelotón de policías hasta unas cuevas de un cerro cercano a la aldea de Corralitos y buscar a un hombre de 42 años que mantiene en cautiverio a la adolescente.
Según la acongojada madre, ayer a las 11:30 de la mañana le informaron que el individuo Marco Antonio Banegas Zúñiga llegó a una casa donde trabaja la jovencita y se la llevó por la fuerza con rumbo desconocido, por lo que procedió a pedir apoyo a la policía con el fin de rescatarla.
Confirmó que es la segunda vez que el individuo se lleva a la menor y que la primera vez ocurrió el 11 de abril pasado, pero que tras varias horas de búsqueda ella logró recuperarla al día siguiente en una cueva del cerro Valencia.
Infructuosa búsqueda
Protegida con un chaleco antibalas, doña María Concepción se subió a una motocicleta junto a un agente de la Policía Motorizada y emprendió la travesía por el bosque de pino.
El objetivo era llegar, por un lugar pedregoso, hasta unas cuevas rodeadas de enormes rocas.
Tras varios minutos de recorrido desde la posta policial de El Hatillo, los agentes que se desplazaban en cuatro motocicletas detuvieron la marcha frente a un cerco de piedra y empezaron a caminar por los matorrales. A la acción se sumó una patrulla.
La búsqueda que dio inicio al filo de las 2:00 de la tarde concluyó a las 5:00 debido a que se aproximaba la noche y la zona es demasiado oscura.
Las sospechas de la señora es que Banegas Zúñiga y su hija se encuentran en ese lugar, por lo que este día la policía podría reanudar el operativo.
“La primera vez la tuvo en una cueva y yo la rescaté”, expresó García, mientras dos lágrimas corrían por sus mejillas.
Confió que desde que Banegas Zúñiga le raptó a su hija por primera vez solicitó el apoyo de las autoridades judiciales, pero que no se explica por qué han tardado tanto tiempo en librar la orden de captura.
Dijo que el responsable del rapto de la menor es de mala reputación, que se dedica a robar y a cometer otras fechorías, por lo que pide que se haga justicia.
Él, afirmó, se enamoró de mi niña y la secuestró por primera vez, ahora lo volvió a hacer.