Estados Unidos
El hondureño Porfirio Jiménez fue hallado culpable de asesinato, intento de violación y secuestro del niño de diez años Walter Contreras Valenzuela, hecho deleznable ocurrido en Morristown en 2001.
La corte rechazó el argumento de la defensa del hondureño, en el sentido de que vivía un estado de locura cuando asesinó al menor.
Según el periódico local Start Ledger, al momento en que se dictó la sentencia, en la parte izquierda de la sala se encontraban los familiares de la víctima, quienes con abrazos y lágrimas celebraron la condena perpetua.
Al salir de la corte, algunos miembros del jurado abrazaron a Isamar, hermana del menor, quien fue usada como testigo porque fue la última que vio con vida al menor.
La familia Valenzuela Contreras es de origen guatemalteco.
Según el periódico Star Ledger, se había mudado de California a Morristown en busca de un mejor trabajo y luego ocurrió la tragedia.
“Él es culpable, él es culpable, estoy tan feliz’’, dijo Isamar Valenzuela, cuando habló por su teléfono celular con un amigo para informarle sobre el veredicto.
El jurado deliberó unas nueve horas durante dos días.
Jiménez, recibirá una pena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Cuando los policías de la corte se acercaron al hondureño para llevarlo a su celda, el preguntó en un tono irónico ¿Esto es todo?
Los antecedentes
Según las investigaciones, el hondureño tomó al niño en un parque de juegos cerca de su vivienda antes de golpearlo salvajemente hasta provocarle la muerte en las afueras de Cory Road, en Morristown, el 20 de mayo de 2001.
El jurado rechazó completamente el argumento de que Jiménez, quien asegura que se volvió loco y que por eso trató de sodomizar a Walter, viendo al niño de tercer grado como el diablo.
El psiquiatra de Montclair, Arnaldo Apolito, basó sus hallazgos en un comentario que Jiménez le hizo a la policía, cuando fue arrestado el 7 de junio de 2001. “El diablo camina con las personas a veces”, dijo.
Jiménez pudo haber recibido la pena de muerte, pero la misma se abolió en 2007 en Nueva Jersey.
Si hubiera estado vigente, tampoco se le hubiera aplicado porque su coeficiente intelectual resultó ser de 68 y la pena de muerte solo podía aplicarse a personas con más de 70.