Honduras
La ola de criminalidad que azota al país llegó hasta esta ciudad de tradición maquilera del país.
Entre la mañana y la tarde de ayer, autoridades de Medicina Forense realizaron el levantamiento de cuatro personas que murieron de forma violenta.
El primer levantamiento fue el de dos jóvenes, quienes aparecieron ultimados en la colonia Manantial de este municipio.
Debido a que no portaban documentos, las víctimas no fueron identificadas, los forenses describieron su vestimenta para que sus familiares se apersonen a la morgue de San Pedro Sula para identificarlos.
Una de las víctimas vestía de pantalón negro y camisa roja, el otro pantalón negro y camisa manga larga, tipo sudadera, color gris.
La abogada Zobeyda Narváez, informó que uno de los occisos portaba en su pantalón una partida de nacimiento con el nombre Javier Tróchez.
“La Fiscalía maneja a estas dos personas ultimadas como desconocidos por no portar documentación que los identifique. En efecto, uno de ellos andaba un documento pero no es válido para nosotros como prueba que ese sea su nombre”, afirmó la fiscal Narváez.
Los cuerpos de las víctimas estaban atados de mano con cordones y boca abajo.
Los cuerpos fueron encontrados por una persona que arriaba ganado entre la maleza de unos potreros aledaños a la colonia ya mencionada.
Según el médico de Medicina Forense, tenían de muertos de cuatro a cinco días y cada uno presentaba una herida de arma de fuego en la cabeza.
Hasta el momento, la policía de investigación no maneja ningún tipo de móvil sobre este doble crimen.
Lunes rojo
Cuando se culminaba el levantamiento, en la colonia Sierra Verde, siempre del sector de Choloma, dos individuos ultimaron a Luis Alonso Castillo Mata, de 18 años, alias “El Choco”.
Según la Policía de Investigación, el cuerpo de Castillo presentaba seis impactos de bala en diferentes partes del cuerpo.
Testigos mencionaron que dos sujetos desconocidos esperaban a que pasara Castillo cuando le dispararon a quemarropa.
En la colonia 11 de abril, de Choloma fue encontrado un hombre que aparentaba unos 30 años de edad, del cual no se conoció nombre porque no portaba documentación.
El cuerpo del desconocido estaba sin ropa y descalzo. Presentaba varias impactos de bala.