Honduras
El lugar donde Karen Melissa Fernández Amaya, de 24 años, fue asesinada por dos asaltantes se convirtió en el escenario desde donde su familia, amigos, compañeros de clases y ciudadanos solidarios clamaron por paz, seguridad y un alto a la impunidad.
Vestidos de blanco y con velas encendidas realizaron un plantón en el bulevar Suyapa en memoria de la joven; el clamor general era justicia, pero sobre todo un grito desesperado ante tanta inseguridad.
Karen Melissa, estudiante de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Metropolitana de Honduras (UMH), fue asesinada el pasado miércoles por dos delincuentes que la atacaron a puñaladas en una área verde, a poca distancia del centro educativo.
Los criminales huyeron llevándose el teléfono celular y la cartera de la infortunada, pero hasta ahora los cuerpos de investigación policial no tienen pistas que les conduzcan a darles captura y ponerlos a la orden de los tribunales de justicia.
Estudiantes y familiares de la víctima lamentaron el clima de inseguridad que se vive en el país, por lo que han tomado la determinación de realizar una serie de actos en demanda de paz, seguridad y justicia.
Lo que los altos mandos de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) siguen manejando es que el móvil del sangriento suceso fue el robo, pero no dan con los autores materiales.
Plantón por la paz
Los participantes en el acto lamentaron el repudiable hecho sangriento que enlutó un hogar capitalino y truncó las aspiraciones de una joven promesa para el país.
Por varios minutos paralizaron el tráfico vehicular a la altura del puente a desnivel cercano a Emisoras Unidas y levantaron velas en señal de que no quieren que el caso quede en la impunidad ni que prevalezca el clima de inseguridad.
La actividad fue coordinada por el periodista Aldo Enrique Romero, decano de la facultad de comunicación. Romero dijo que fue iniciativa de los alumnos y de la familia de Karen Melissa hacer un plantón para exigir seguridad y que se llegue el final de la investigación.
“Queremos justicia para Karen Melissa, ya no podemos permitir que en el país sigan cometiéndose crímenes y que queden en la impunidad”, dijo.
Agregó que con la actividad se pretende dar entender a las autoridades que seguimos pendientes de saber qué pasó, porque cinco días después no se conocen ni siquiera las pistas de lo ocurrido.
Luto
“No hay palabras para expresar el dolor que se siente al perder a un ser querido en esas circunstancias”, lamentó un familiar cercano de la víctima, que prefirió no revelar su nombre.
La acongojada doliente aseguró que lo que más motivó su participación es exigir paz y seguridad, sobretodo, para los jóvenes que han emprendido el camino de prepararse para lograr una Honduras mejor, pero que “con esta situación se sienten más inseguros”.
Lo que no puede asimilar es la indiferencia por lo que sucedió, ya que no hubo nadie que auxiliara a la muchacha, a pesar de que gritó con tanta desesperación. “Ella gritaba pidiendo auxilio, pero nadie le ayudó”, agregó.
Sin ocultar el dolor y la indignación, les recordó a los criminales que “piensen que son hijos de una mujer, que tienen esposa, hijas o novia; lo que la pasó a Karen Melissa, que le truncaron sus sueños, le puede suceder a cualquiera.
Si seguimos permitiendo esto -advirtió- van a haber muchos hogares enlutados”.
A raíz del crimen ocurrido en la zona, la policía mantiene una patrulla permanente con el fin de prevenir más hechos delictivos, pero también a un equipo de la DNIC se le asignó la misión de identificar y capturar a los maleantes.