Honduras
Una triste Navidad pasarán ocho miembros de dos familias de la colonia Nueva Suyapa a causa de la pólvora.
El inmueble que habitaban fue destruido por un voraz incendio que se desató como resultado de una luz de bengala que una niña compró en una pulpería cercana.
El desastre se registró a las 9:30 de la mañana en el Sector 1 una casa construida de madera dividida en tres partes; en una vivía la anciana Ofelia Veláquez Martínez, de 90 años, mientras que en las otras las madres solteras Cinthya Hernández y Martha Hernández, junto a sus hijos.
La vivienda quedó reducida a escombros en pocos minutos debido a que la estructura era de madera de pino, sin embargo, la presencia del Cuerpo de Bomberos fue oportuna para evitar que las llamas consumieran otras viviendas aledañas.
Afortunadamente, dos niños que se encontraban en el interior de una de las habitaciones lograron salvar sus vidas, porque al percatarse del fuego corrieron a pedir auxilio de los vecinos, ya que en ese momento no estaba ningún adulto.
Una luz de bengala
Un equipo de especialistas de la institución de socorro se presentó al lugar a realizar las investigaciones orientadas a determinar el origen del fuego, aunque los moradores manejan su versión en relación al caso.
Una vecina, que prefirió no dar su nombre, confió que el incendio fue el resultado de la distribución clandestina de pólvora en diferentes pulperías de la capital, a pesar de la prohibición de la Alcaldía Municipal.
La testigo relató que una niña llegó al negocio a comprar unos huevos y aprovechó para comprar una luz de bengala, la que encendió tras llegar sin meditar en que podía provocar la tragedia.
“Yo les pido a las autoridades que hagan registros en las pulperías que venden cohetes, que lo hagan por los niños, porque es triste lo que les pasó a unas mujeres que son madres solas”, expresó.
Prosiguió que yo soy madre sola y no me gustaría que mi casa se quemara así como la de ellas, la niña fue a comprar huevos ya allí le vendieron la luz de bengala.
El señor Henry Aníbal Hernández, dueño del inmueble, se lamentó de que “estamos completamente en la calle, todo lo perdimos, pero gracias a Dios solo fueron daños materiales”.
El afectado clamó por ayuda de parte de las autoridades municipales y de personas caritativas para enfrentar la difícil situación, ya que no pudieron rescatar nada de sus pertenencias.