Honduras
Con asesinatos a sangre frÃa comenzó el año 2009. Una de las primeras vÃctimas de la violencia fue Rigoberto Núñez López, de 42 años.
La vÃctima se desempeñaba como guardia de seguridad de una empresa privada.
Cuando se dirigÃa a su casa de habitación en la comunidad de Támara, ya que habÃa trabajado durante el 31 de diciembre, unos delincuentes se le acercaron con el fin de quitarle su arma de reglamento.
Al ver que el uniformado no se las entregó, uno de los delincuentes se sacó una escopeta y le disparó en varias ocasiones.
Una vez que Núñez estaba herido, los malvivientes procedieron a quitarle la escopeta asignada para realizar su trabajo.
En un intento por salvarle la vida, los vecinos del lugar transportaron a Rigoberto al hospital Escuela, pero los médicos no pudieron eviatar que muriera.
Algunos vecinos y familiares que se presentaron a la morgue para retirar el cuerpo de Núñez lamentaron los hechos violentos que se dan en ese sector y la falta de presencia policial.
También se quejaron porque en Támara hay una posta que se ha llenado de monte porque todavÃa no han asignados agentes policiales para que velen por la seguridad de los vecinos del lugar.
Los pobladores y familiares pidieron a las autoridades que habiliten la posta policial lo más pronto posible.