Honduras
Una historia de posesión y celos provocó la muerte al hondureño José Ernesto Torres Oviedo, de 25 años, en Valencia, España.
El hondureño habÃa viajado a ese paÃs en octubre del año anterior con la idea de trabajar y encontrarse con su novia, Carolina Iriarte, de 25 años.
Sus sueños se frustraron cuando su suegra, identificada como Sonia Leticia Medina, de 40, y Emanuel MartÃnez Alemán, padrastro de su novia, lo asesinaron. El crimen ocurrió el pasado 20 de enero en un apartamento de la ciudad de Valencia, España.
El viaje a España
José Ernesto, bachiller en computación y técnico en mecánica automotriz, decidió viajar a España para encontrarse con su novia Carolina. Fue el 5 de octubre del 2008 cuando "Teto", como le llamaba su familia, viajó a Valencia y se instaló en un apartamento ubicado en el barrio Benimaclet en Valencia junto a su novia, su suegra y el padrastro de la novia.
"Mi hijo estaba motivado porque Carolina y la mamá le habÃan dicho que allá tenÃa trabajo seguro. Pero cuando él llegó las cosas eran diferentes y nunca encontró trabajo", relató Judith Oviedo Villalta, madre del desafortunado compatriota. "Hace unos dÃas me dijo que se iba a regresar con su novia porque las cosas no estaban bien allá, se estaba preparando para regresar cuando nos avisaron de su muerte", agregó.
El pasado sábado 17 de enero fue la última vez que la madre habló por teléfono con su hijo.
"El martes lo volvà a llamar pero no me contestaba. Desde allà me entró un presentimiento de que algo malo habÃa ocurrido.
A las 6:45 de la mañana del miércoles recibà una llamada de una mujer que me dijo ‘¿sabes quién te llama?’, yo le contesté que no. ‘Soy yo tu hijo pródigo’, me dijo. Yo me quedé extrañada por lo que esta mujer me dijo, quien me cortó y no hablamos más", expresó. "De inmediato llamé a mi nuera pero no la encontré y me contestó su mamá.Cuando le pregunté si pasaba algo me dijo que no, que todo estaba bien. Sin embargo algo me decÃa lo contrario. Volvà a llamar y esta vez me dijeron que mi hijo habÃa llamado y que se habÃa ido en una misión a otro lugar", cuenta entre lágrimas doña Judith. "Me preocupé, porque mi hijo siempre nos informaba lo que hacÃa y en España no tenÃa amigos", manifestó la madre.
En las últimas llamadas que la familia recibió, Ernesto manifestó que estaba incómodo y que por eso querÃa regresar.
El crimen
Según las investigaciones de la policÃa española, Carolina y Ernesto habÃan anunciado a la madre de ella su intención de regresar a Honduras para formar una familia junto al hijo de 3 años que la joven habÃa tenido con Enmanuel, el ahora marido de su madre.
Cuando Emmanuel se enteró, montó en cólera y se negó a que José Ernesto se ocupara de la educación de su hijo, con el argumento de que el único con derecho a ello era él en su calidad de padre biológico. Esa discusión se produjo en varias ocasiones los dÃas previos al crimen.
La mañana del pasado martes, Carolina se fue a trabajar, como cada dÃa. En su ausencia se produjo el homicidio, su madre y padrastro se deshicieron del cadáver tras meterlo en una maleta y tirarlo en una área verde de la zona.
Su madre y su antiguo novio le dijeron que Ernesto se habÃa ido al PaÃs Vasco a realizar un trabajo ilegal. Además, le recordaron a la chica la condición de sin papeles de Ernesto.
Con esas dos excusas, lograron retrasar la denuncia de la chica, quien el pasado jueves, ante la ausencia de noticias de su novio, acudió a la PolicÃa. De este modo destapó, sin pretenderlo, la trama homicida.