Honduras
Su cuerpo aún tenía manchas de sangre y el cordón umbilical estaba cortado y amarrado con cáñamo y hule.
Envuelta en una sábana y a la orilla de una acera de la calle, vecinos del barrio Barandillas encontraron a una recién nacida abandonada por su madre.
El hecho ocurrió a eso de las 6:30 de la mañana entre la 11 y 12 calle, en el pasaje Lempira.
“Mi esposo iba a dejar a los niños a la escuela, yo siempre salgo a despedirlos y cuando iba como a una cuadra, él me hacía señas como cuando uno carga a un bebé. Salí corriendo y vi aquella cosita chiquitita”, relató Sandra, quien prefirió omitir su apellido.
La niña vestía ropa de varón y tenía dos pañales desechables bajo su cuerpo.
“Se le estaban subiendo las hormigas cuando la tomamos, no sabíamos qué hacer y la llevamos a casa”, expresó la mujer.
La llaman “Suyapita”
La familia que auxilió a la recién nacida es de religión católica y por haber sido ayer Día de la Virgen de Suyapa, la llamaron “Suyapita”.
Según las personas que vieron a la menor, aducen que fue atendida por una partera por la forma en la que le cortaron el cordón umbilical.
“Quizás tenía dos horas de haber nacido.
Yo quería quedarme con ella, me dio ternura pero me dijeron que no se podía y decidimos llamar a la Policía”, comentó.
La menor permaneció 30 minutos en la casa de esta familia, cuando llegó la patrulla policial la llevaron al hospital Leonardo Martínez para que la revisaran y descartar cualquier enfermedad.
“No la quisieron recibir porque dijeron que en el hospital Mario Rivas había personal del Ihnfa y de trabajo social”, lamentó la mujer.
Fue así como la menor fue llevada al Mario Rivas y cuando las enfermeras conocieron su historia inmediatamente la bañaron, le consiguieron ropa y la vistieron.
Pese a que la madre la dejó abandonada, sobraron brazos que quisieran cargar a la bebé.
“Tenía picadas de hormigas, se le hicieron exámenes de laboratorio y se le harán otros más como el de VIH/Sida”, informó la enfermera, Nery Green.
La menor permanece en la oficina de enfermería de la sala de emergencia pediátrica donde es atendida por todo el personal.
Aunque los vecinos la llamaron “Suyapita”, el personal de emergencia dice que la llamarán Nery Yaneth, pues son los nombres de las enfermeras que la recibieron.
“Suyapita” o “Nery” corrió con la suerte de haber sido encontrada a tiempo y hoy recibe toda la atención y el cariño que le negó su progenitora.