Honduras
.“Culpable” fue el veredicto que emitió el tribunal compuesto por tres mujeres en contra de Ramón Horacio Amador Castellanos, acusado de parricidio en contra de su hijo Luis Manuel Salgado.
El pequeño falleció en el hospital Materno-Infantil de la capital a consecuencia de las golpizas que le propinaba su progenitor. La criaturita tenía solo cinco meses cuando los castigos corporales comenzaron.
La jueza Yoselin Donaire presidió el tribunal de la sala cuarta de Tegucigalpa, que se reunió en el palacio judicial de la ciudad de Danlí para ventilar la audiencia en contra del joven agricultor.
La togada fue acompañada en la instancia por las juezas: Julisa Aguilar y Rosaminda Velásquez.
El tribunal entró en sesión a las seis de la tarde del jueves y permaneció reunido hasta la medianoche, pero, la audiencia fue continuada ayer viernes y se pronunció sentencia a las once y media de la mañana.
La fiscal María Antonia Guillén, del Ministerio Público de Danlí, dijo que el tribunal encontró culpable al imputado del delito de parricidio, pero aún no se sabe de cuánto será su condena, porque la audiencia para la individualización de la pena se desarrollará próximamente.
Las pruebas
La fiscal Guillén dijo que la revisión de los expedientes clínicos proporcionados por el hospital Materno Infantil, la revisión al cuerpecito del menor y la autopsia no dejaban ninguna duda acerca de la culpabilidad del progenitor.
Agregó que, por este caso también se puede alegar descuido de parte de Greicy Odilí Salgado, la mamá de Luisito, pero, recordó al mismo tiempo que ella es una menor de edad y estaba atemorizada por su compañero de hogar.
Greicy tampoco encontraba apoyo en sus papás, porque ellos estaban molestos de que la adolescente se hubiera fugado con el hombre que luego mataría al hijo de ambos.
Violencia
Los maltratos de Ramón Horacio contra su hijo comenzaron en el municipio de Las Trojes a finales de 2007, cuando la niño tenía penas cinco meses de vida.
Uno de esos episodios llevó al niño al hospital Materno Infantil con fracturas en las costillas y piernas, además de un trauma encefalocraneal.
También recibió varias mordidas y al final lo estrelló en una cama de hierro, recibiendo el golpe en la cabeza, lo que provocó que se le desarrollara hidrocefalia.
Luisito murió el primero de junio de 2008.
Aunque los familiares dieron como primera versión que el niño se había golpeado al caerse accidentalmente, las autoridades del referido centro asistencial no creyeron esa versión y dieron parte a las autoridades, por lo que se desencadenó la investigación que ayer viernes concluyó con el veredicto de “culpable” pronunciado por las tres mujeres de la sala cuarta de Tegucigalpa.